El horario de invierno llega este fin de semana. En la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre, los relojes deberán retrasarse una hora para adaptarse al nuevo horario. En esta ocasión a las 03:00 volverán a ser las 02:00.
Este ajuste permitirá dormir una hora más esa noche, aunque también modificará las horas de luz durante los días siguientes. El horario de invierno se mantendrá hasta el próximo cambio, previsto para el 28 de marzo de 2027.
¿Por qué seguimos cambiando la hora?
El ahorro energético ha sido uno de los principales argumentos para mantener el cambio horario. Sin embargo, sus efectos y su utilidad siguen generando debate, ya que el posible ahorro en iluminación puede verse compensado, en parte, por un mayor consumo de calefacción durante las mañanas más oscuras y frías.
En 2018, una consulta de la Comisión Europea reflejó un amplio respaldo a la eliminación del cambio de hora entre las personas participantes. El Parlamento Europeo también llegó a plantear su supresión, pero los Estados miembros no han alcanzado un acuerdo definitivo sobre qué horario mantener durante todo el año.
Una de las principales dificultades es decidir entre el horario de invierno y el de verano. El primero permite disponer de más luz a primera hora de la mañana, mientras que el segundo alarga la claridad durante las tardes. La elección también tiene consecuencias diferentes según la ubicación geográfica de cada país.
Por el momento, España continuará aplicando los dos cambios horarios anuales.
Cómo afecta el cambio de hora al sueño
Aunque solo se modifican 60 minutos, el cambio puede alterar temporalmente el ritmo circadiano, el reloj biológico que regula los ciclos de sueño y vigilia en función de factores como la luz ambiental.
Durante los días posteriores, algunas personas pueden notar dificultades para conciliar el sueño, cansancio, irritabilidad o falta de concentración. La adaptación suele ser progresiva, aunque el efecto varía de una persona a otra.
Para facilitarla, se recomienda ajustar gradualmente los horarios de sueño y de las comidas durante los días previos, mantener rutinas regulares y aprovechar la luz natural durante la mañana.