Necesitaba el Surne Bilbao dar un golpe sobre la mesa tras la sonora derrota frente al Real Madrid del pasado domingo. Sin demostrar todavía un juego muy consistente, pero sí con picos de cierta brillantez, los MIB lograron su tercer triunfo de la temporada (88-76) en Liga Endesa ante un Morabanc Andorra incómodo y que supo enfangar el partido a base de faltas y contactos permitidos por los árbitros. Frente a su exequipo, Martin Krampelj brilló (18 puntos), acompañado por Luke Petrasek o Normantas, que también destacaron en otro triunfo coral cimentado desde la defensa y el acierto en los momentos clave.
Por primera vez en más de un año, Jaume Ponsarnau optó por no cambiar a todo el quinteto en la primera sustitución. En su lugar entró únicamente Adam Somogyi, que anotó cinco puntos y le dio al equipo cierta clarividencia en la dirección de juego tras unos primeros minutos en los que se les volvió a ver muy atascados (7-8). Porque las dudas del trío arbitral con ciertas acciones y jugadas -el Instant Replay se solicitó en dos ocasiones en los primeros cuatro minutos de partido para revisar acciones que, a priori, no deberían entrañar alguna duda– tampoco ayudaron a que el juego tuviera ritmo.
Dio igual, Somogyi seguía de dulce ante su exequipo. Anotó su segundo triple de la mañana (10-8) y Miribilla estalló definitivamente por una dudosa falta de Hlinason sobre Pustovyi. El conjunto andorrano aprovechó dos chispazos de Kuric y Akinjo para estirar la renta en el marcador (10-16), antes de que cinco puntos consecutivos de Krampelj permitiesen recortar diferencias (15-16). Best y Pustovyi, con cuatro puntos consecutivos, ampliaron la renta a la conclusión del primer cuarto hasta los siete puntos (15-22).
Luke Petrasek tomó la iniciativa en el segundo cuarto, primero robando un balón que desembocó en una rápida transición de Margiris Normantas, y después anotando un triple clave para coger algo de aire (20-24). Una flagrante de Iwundu sobre Hilliard hizo el resto, puesto que el americano sacó una jugada de cuatro puntos, pese a que el acierto del escolta del Morabanc Andorra seguía haciendo daño en un equipo que parecía dormido (24-29). Otra falta de las ahora llamadas disruptivas, esta de McGriff sobre Harald Frey, desembocó en otra jugada de cuatro puntos (28-29), si bien el cuadro andorrano seguía de dulce a la hora de anotar.
En los minutos finales se vio a un Surne Bilbao moviendo mejor la pelota para generar superioridades. Hlinason y Normantas lo aprovecharon, igual que un Somogyi que colocó por delante en el marcador a los MIB tras una bonita bandeja (38-37). Petrasek hizo lo propio con un gran mate tras un fallo clamoroso de Hlinason bajo canasta, aunque Kuric igualó la contienda con un triple pese a tener tres defensores encima (40-40). Dos tiros libres de Hilliard permitieron que se llegara al descanso con una pírrica ventaja de dos puntos (42-40).

El Surne Bilbao espabiló tras el descanso
Una vez más, el Surne Bilbao confirmó que las segundas partes son lo suyo. Un triple de Frey y una canasta de Luke Petrasek, además de varias acciones defensivas de mucho mérito, abrieron un hueco de siete puntos (47-40) en los tres primeros minutos. Cinco puntos consecutivos de Aleix Font y un mate de Hlinason permitieron alcanzar, por primera vez, una renta de dobles dígitos (54-44), pero Morabanc Andorra no se vino abajo y entre Akinjo, Best y un tres más uno de Kyle Kuric logró revertir este mal parcial (54-53). Darrun Hilliard acudió al rescate con un triple y una asistencia a Krampelj para que hiciera lo propio desde la esquina (60-52). Normantas amplió diferencias tras dos tiros libres de Pustovyi en una acción dudosa, por lo que al último cuarto se llegó ocho arriba (65-57).
Harald Frey volvió a aparecer, anotando primero un triple y repartiendo después un pase bajo canasta a Vautier (69-57). Dos triples de Kyle Kuric sostuvieron al Morabanc Andorra en el partido (69-65). Y un hasta entonces desaparecido Nate Darling anotó el triple que rompió esa mala racha (72-65).
Otro triple de Krampelj permitió llegar a los últimos cinco minutos de partido con relativa tranquilidad (76-67). Nate Darling y el esloveno devolvieron la renta a los dobles dígitos (81-71), que se mantuvo hasta el pitido final.
