El Athletic ha querido lanzar un mensaje poco habitual, pero necesario, en medio del clima de tensión que rodea al arbitraje en el fútbol. El club rojiblanco ha publicado un comunicado oficial para reivindicar el respeto a los colegiados y defender su papel en la competición. Un posicionamiento en el que también recuerda que las protestas y los errores forman parte del juego, pero que nunca deben servir de excusa para cruzar determinadas líneas.
«Pero todo tiene un límite», advierte la entidad bilbaína en un texto en el que apela a la responsabilidad de futbolistas, entrenadores, dirigentes, medios de comunicación y aficionados. El Athletic considera que cuestionar una decisión arbitral es legítimo, pero entiende que esa discrepancia no puede convertirse en una campaña de presión o señalamiento contra quienes tienen la responsabilidad de aplicar el reglamento.
El club reconoce que los árbitros, como cualquier otro protagonista del fútbol, se equivocan. Sin embargo, recuerda que el error forma parte del deporte y que su trabajo se desarrolla bajo una exposición y un escrutinio permanentes. Para reforzar su argumento, pone como ejemplo el rugby, donde la autoridad arbitral cuenta con un respeto colectivo incluso en situaciones de máxima tensión.
El Athletic recuerda los episodios ante el Sevilla y el último partido
La parte más significativa del comunicado llega cuando el Athletic reivindica que su defensa del colectivo arbitral no depende de que las decisiones le beneficien o le perjudiquen.
La entidad recuerda lo sucedido ante el Sevilla, un encuentro en el que el propio Comité Técnico de Árbitros (CTA) reconoció posteriormente un error que perjudicó a los rojiblancos. También hace referencia al último partido disputado, en el que el organismo arbitral ha confirmado que la decisión del colegiado en la jugada del penalti fue correcta.
Dos situaciones diferentes que el Athletic utiliza para respaldar su mensaje: el respeto a los árbitros debe mantenerse independientemente del resultado de sus decisiones.
El club asegura que seguirá trabajando para dignificar la figura arbitral y promover un entorno de respeto en el fútbol. Su conclusión resume perfectamente el sentido de su posicionamiento: «Cuidar a los árbitros es cuidar el fútbol».
