«Por una mirada, un mundo. Por una sonrisa, un cielo. Por un beso, yo no sé, que te diera por un beso». Este es un verso del poeta español, Gustavo Adolfo Bécquer, y forma pate de sus famosas rimas en las que el amor era el gran protagonista. Seguro que hace años, más de uno y de una recurrió a palabras como estas para escribir a su amado o amada y decirle, te quiero.
No había teléfonos fijos, mucho menos móviles, ni sms, ni WhatsApp, ni email… La única manera de decir te amo era cara a cara o a través de una carta. Históricamente la música ha hecho referencia a estas misivas llenas de romanticismo y que ahora pues ya no suelen escribirse. De ahí que haya concursos, como el de Bihotzaren Hitzak, de Barakaldo, que buscan que este arte de escribir cartas de amor no se pierda. Para ello, cada año son muchas personas las que participan en este certamen que no sólo se centra en el amor de pareja. También está el de madre, padre, hermanos, incluso de amigos, o a una mascota… Lo importante es plasmar en unas líneas y, con unas letras, todo aquello que sentimos.
Siempre es un buen momento para decir te quiero
Puede que para algunos suene cursi o ñoño, pero a quien más quien menos le gusta escuchar o leer en este caso, una palabra bonita, un halago, un piropo, un te quiero. Y es que a mí no me vale aquello de que, si se dice muchas veces pierde su sentido o se vuelve tan sólo una costumbre. Yo creo que hay que sentirlo y decirlo. No por repetir un te quiero deja de ser verdad.
Por todo ello les recomiendo que digan te quiero, que abracen y besen a quienes aman, porque hoy estamos aquí pero, mañana, no lo sabemos.