Orduña ya calienta motores para vivir sus fiestas más esperadas. Los Otxomaios 2026 se celebrarán del 7 al 17 de mayo con un programa pensado para toda la ciudadanía, donde no faltarán las tradiciones de siempre, la música, la gastronomía y actividades para todas las edades.
Un arranque con emoción y memoria
El chupinazo, el 7 de mayo a las 21:00 horas, dará el pistoletazo de salida a diez días intensos. Este año tendrá un significado especial, ya que el txupinero será, a título póstumo, Txomin Robina Eguiluz, muy querido en la localidad por su implicación en las fiestas y el cuidado de los gigantes y cabezudos.
Además, el pregón correrá a cargo de la Santa Escuela de Cristo, que celebra su 350 aniversario, en un reconocimiento a su papel en la historia y la vida social de la ciudad.
Tradición y ambiente festivo en las calles
El programa combina citas emblemáticas como el Día de la Virgen de la Antigua, romerías, danzas o conciertos de corales, con propuestas más actuales y participativas: verbenas, concursos gastronómicos, juegos de cuadrillas o actuaciones musicales.
Habrá jornadas especialmente pensadas para distintos públicos, como el día infantil, el día de las personas jubiladas o el día de las cuadrillas, reforzando el carácter inclusivo de las fiestas.
Más de 80 actividades para no parar
Durante diez días, Orduña se llenará de vida con más de 80 actividades: desde concursos de tortilla y paella hasta espectáculos familiares, deporte, música en directo y kalejiras con gigantes y cabezudos. La programación musical será muy variada, con grupos locales, orquestas, trikitilaris y hasta un macroconcierto coral con ópera y zarzuela, pensado para todos los gustos.
Fiestas seguras, igualitarias y responsables
Los Otxomaios 2026 refuerzan su compromiso con la igualdad y la seguridad. Se activará un protocolo contra las violencias machistas, habrá Punto Morado y acciones de sensibilización en las calles, además de campañas de ocio responsable.
Detrás del programa hay un amplio trabajo colectivo con asociaciones, cuadrillas y vecinos que han participado activamente en su diseño. Un esfuerzo conjunto que convierte estas fiestas en un reflejo de la identidad y la vida social de Orduña.