Muchos conductores lo cruzamos cada día casi de memoria. Mismo trayecto, mismos hábitos. Pero algo ha cambiado en uno de los puntos más transitados del entorno de Bilbao y no todos se han dado cuenta. Yo, el primero. El radar de Rontegi, en sentido Bilbao, ha reducido su límite de velocidad de 80 a 60 km/h debido a las obras que se están ejecutando en la BI-10.
El ajuste no es menor. Afecta a un tramo con alta densidad de tráfico, donde la inercia juega malas pasadas. Quien no repare en la nueva señalización puede encontrarse con una sorpresa desagradable en forma de multa días después.
La modificación responde a motivos de seguridad. Las obras obligan a adaptar la circulación, reducir velocidad y extremar la precaución. Sin embargo, en un punto tan automatizado para muchos conductores, el cambio puede pasar desapercibido si no se presta atención a las señales temporales.
No se trata de un radar nuevo, ni de un control puntual. Es el mismo dispositivo de siempre, pero con un margen más estricto. Y ahí está el riesgo.
Tramo caliente para multas
El acceso por Rontegi es una de las arterias más utilizados para los conductores con destino Santander o Bilbao. Tráfico constante, especialmente en horas punta. Esa combinación, junto con la reducción del límite, convierte este punto en un foco potencial de sanciones.
La recomendación es clara: revisar la señalización, levantar el pie del acelerador y no confiar en la rutina. En carretera, los cambios pequeños marcan la diferencia. Y en este caso, también en el bolsillo.