La Agencia Vasca del Agua, URA, ha iniciado las obras de la primera fase del proyecto de defensa contra inundaciones del río Ibaizabal en Abadiño. La intervención se centra en el tramo comprendido entre Laubideta y la confluencia con el río Sarria, una zona especialmente vulnerable a las crecidas.
El proyecto cuenta con una inversión de 2 millones de euros y un plazo de ejecución de 12 meses. Además, está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional dentro del programa FEDER 2021-2027, lo que refuerza su importancia estratégica a nivel europeo.
Reducir el riesgo de inundaciones, objetivo principal
La actuación busca aumentar la capacidad hidráulica del río y adaptar su entorno a la realidad actual, marcada por la ocupación de zonas inundables, y a los futuros escenarios derivados del cambio climático. En este sentido, se pretende hacer frente a episodios de lluvias cada vez más intensos y frecuentes.
El ámbito de actuación se sitúa en el entorno de Traña-Matiena, donde históricamente se han producido desbordamientos del Ibaizabal en momentos de fuertes precipitaciones. Esta primera fase forma parte de una estrategia más amplia para mejorar todo el sistema fluvial Ibaizabal-Sarria.
Un proyecto prioritario para la seguridad del municipio
Las obras se enmarcan dentro de la planificación hidrológica del Cantábrico Oriental y del Plan de Gestión del Riesgo de Inundación. Ambas líneas de actuación priorizan la protección de la población y apuestan por un desarrollo urbano más seguro y resiliente.
El objetivo es claro: reducir de forma significativa el riesgo de inundaciones en el núcleo urbano, proteger viviendas, negocios e infraestructuras, y mejorar el comportamiento del río ante situaciones extremas.
Colaboración entre instituciones
El proyecto se desarrolla gracias a la colaboración entre URA y el Ayuntamiento de Abadiño. Mientras la agencia asume la financiación y ejecución de las obras, el consistorio facilita los terrenos necesarios y colabora en la gestión.
Este trabajo conjunto refleja el compromiso de ambas instituciones con la seguridad ciudadana y la mejora del entorno fluvial, apostando por soluciones sostenibles a largo plazo.
Molestias temporales durante las obras
Como es habitual en este tipo de intervenciones, durante los trabajos pueden producirse algunas molestias puntuales, como ruidos, presencia de maquinaria o afecciones en caminos cercanos al río. Desde URA y el Ayuntamiento aseguran que se intentará minimizar el impacto y se informará a la ciudadanía de cualquier incidencia.
Con esta actuación, Abadiño avanza hacia un modelo más seguro y preparado frente a los efectos del cambio climático, reforzando la protección de su entorno y de quienes viven en él.