El sindicato ELA ha reclamado medidas urgentes para proteger la salud de las trabajadoras en residencias y viviendas comunitarias de Bizkaia. Denuncian una sobrecarga laboral que está afectando gravemente a sus condiciones de trabajo. Las protestas se han retomado en Bilbao dentro de una dinámica iniciada el pasado mes de marzo. El objetivo es visibilizar la situación y exigir cambios inmediatos en el sector de cuidados.
Silencio de las instituciones
Entre sus principales demandas, ELA plantea la reducción de jornada a partir de los 55 años, manteniendo salario y cotización completos. También reclaman mayor estabilidad laboral, con más contratación indefinida y a jornada completa. El sindicato exige además garantizar el contrato relevo y el reconocimiento íntegro de la antigüedad.
Critican la falta de interlocución con la Diputación Foral de Bizkaia, a la que acusan de no responder a sus solicitudes de reunión. Advierten de que el sistema de cuidados no puede sostenerse a costa de la salud de las trabajadoras. Por ello, instan tanto a las empresas como a las instituciones públicas a asumir responsabilidades. Las movilizaciones continuarán en mayo, con nuevas acciones y la intención de reunirse con OSALAN.