Bizkaia se prepara para un cambio profundo en su red de transporte público. La Diputación Foral ha presentado el nuevo modelo de Bizkaibus, una transformación que rompe con el sistema actual centrado en Bilbao para apostar por una red más equilibrada, flexible y adaptada a todo el territorio.
Dos millones de kilómetros anuales en el servicio
La propuesta incluye un aumento de dos millones de kilómetros anuales en el servicio y una inversión que alcanzará los 198 millones de euros al año, un 27% más que en la actualidad. Esto permitirá pasar de 104 a 112 líneas y mejorar frecuencias, horarios y conexiones, especialmente en zonas con menor cobertura.
El nuevo diseño busca corregir desigualdades territoriales. Mientras Bilbao reducirá parte del tráfico de autobuses en calles clave, el resto de comarcas ganará peso, concentrando el 66% de la actividad total del servicio. El objetivo es claro: que vivir fuera de la capital no suponga tener peor acceso al transporte público.
Cinco tipos de líneas
Además, el plan contempla una reorganización en cinco tipos de líneas y un refuerzo de la conexión con hospitales, universidades y cabeceras de comarca. También se ampliará la flota con 51 nuevos autobuses, sin recortes de plantilla.
Uno de los pilares clave será la sostenibilidad. La Diputación se marca como meta que toda la flota sea de cero emisiones en 2035, pasando de los 31 vehículos actuales a 260.
El proyecto entra ahora en fase de participación pública, donde ayuntamientos y ciudadanía podrán aportar mejoras. Mientras tanto, los grupos políticos ya han valorado la propuesta, destacando su ambición pero también planteando dudas sobre el transporte nocturno, las líneas rurales y la flexibilidad real del sistema.