Metro Bilbao ha dado un nuevo paso en su apuesta por la accesibilidad y la igualdad en el transporte público duplicando el número de los conocidos “asientos grises”, destinados a personas con movilidad reducida y colectivos prioritarios. A partir de ahora, cada tren contará con alrededor de un centenar de plazas reservadas para mayores, personas con discapacidad, mujeres embarazadas o viajeros con perro guía.
“Gracias por cederme el asiento”
Estos asientos, fácilmente identificables por su color y nueva señalización, forman parte de la campaña “Gracias por cederme el asiento”, con la que Metro Bilbao quiere reforzar la concienciación entre los usuarios. La señalética incorpora la palabra “reservado” junto a pictogramas que recuerdan claramente a quién van dirigidas estas plazas, tanto en los propios bancos como en puertas y ventanas cercanas. Desde la compañía subrayan que el objetivo es mejorar la experiencia de viaje de quienes más lo necesitan, especialmente en desplazamientos diarios donde la movilidad puede ser más complicada. “Se trata de facilitar el uso del metro a quienes tienen más dificultades para moverse”, explican desde Metro Bilbao.
Novedades
Como novedad, el sistema se completa con una tarjeta identificativa que pueden solicitar las personas con necesidades de apoyo, incluidas aquellas con discapacidades no visibles. Esta acreditación, disponible en las oficinas de atención al cliente, permite hacer más visible la necesidad de asiento sin tener que pedirlo expresamente, aunque no es obligatoria para poder usar estas plazas.
Con esta medida, Metro Bilbao refuerza su compromiso con un transporte más inclusivo y cercano, en el que los llamados “asientos grises” se convierten en un símbolo de respeto y convivencia en el día a día del suburbano bilbaíno.