Los testimonios recogidos este lunes en el programa El Madrugador de Radio Nervión reflejan el impacto directo de la nueva huelga de médicos en los pacientes. “Como estés enfermo, date por jodido”, lamentaba uno de los oyentes a primera hora. Otro denunciaba la falta de información: “a mí no me han llamado nunca, he tenido que llamar yo para ver si había médico”.
No todas las experiencias son negativas. “Yo tuve dos consultas en la anterior semana y me atendieron sin problema”, explicaba otro usuario, evidenciando la disparidad de situaciones en función del profesional y el servicio. Especialmente llamativo es el caso de un paciente de urología, que acumula más de un año de espera: “Primero me anularon por otra cosa, la segunda por huelga y esa sí me llamaron. Llevo un año y dos meses desde que fui al de cabecera y no me han atendido”. El afectado asegura haber presentado dos reclamaciones, sin respuesta a la segunda, y plantea una duda que comparten muchos pacientes: “¿Cuánto tiempo pasa desde que no me atienden y tenga que ir al privado y luego pasar la factura a Osakidetza?”.
La decisión, personal de cada médico
En muchos casos, la atención depende de la decisión individual de cada médico de secundar o no el paro, lo que incrementa la sensación de incertidumbre entre los usuarios. La sanidad pública vuelve a afrontar desde este lunes una nueva huelga de médicos, convocada tras el fracaso de las negociaciones con el Ministerio de Sanidad. Los paros, que se prolongarán del 27 al 30 de abril, forman parte de un calendario de movilizaciones que continuará en mayo y junio si no se producen avances significativos.
Desde la primera huelga iniciada en febrero, las administraciones han planteado distintas modificaciones relacionadas con la jornada laboral, la organización de las guardias, la clasificación profesional o la jubilación. Sin embargo, ninguna de estas propuestas ha incluido la principal demanda del colectivo: la creación de un estatuto específico para los médicos.
El Comité de Huelga, integrado por CESM, SMA, Metges de Catalunya, AMYTS, SME y O’MEGA, insiste en que la falta de avances reales ha obligado a mantener las protestas. “La falta de propuestas reales que den respuesta a las principales reivindicaciones médicas ha llevado al Comité de Huelga a mantener el calendario de movilizaciones tal y como se fijó el pasado mes de enero”, subrayan. Las próximas jornadas de paro están previstas para la semana del 18 al 22 de mayo y, posteriormente, del 15 al 19 de junio.
Impacto en Euskadi
En Euskadi, el conflicto está teniendo ya consecuencias visibles. El consejero de Salud, Alberto Martínez, ha advertido de que la prolongación de la huelga está generando un importante desgaste tanto en el sistema como entre los profesionales. Según ha señalado, las movilizaciones han provocado un aumento cercano al 50% en las listas de espera en Osakidetza. Martínez ha subrayado que “ninguna reivindicación puede sostenerse sobre la base de un conflicto” cuando este se alarga sin una solución clara.
El consejero también ha alertado del desarraigo emocional que empieza a percibirse entre los médicos respecto al sistema público. “Los conflictos largos erosionan la confianza, cronifican posiciones y deterioran los vínculos entre profesionales”, ha explicado, advirtiendo de que este deterioro afecta directamente a la calidad asistencial.
Un conflicto sin solución a corto plazo
En este contexto, la huelga reabre el debate sobre los límites del sistema sanitario y la capacidad de respuesta ante conflictos prolongados, mientras médicos y administraciones siguen sin acercar posturas.