La Ertzaintza detuvo durante la madrugada de este domingo a un joven de 19 años acusado de un delito de atentado contra agente de la autoridad tras los graves incidentes registrados en el recinto festivo de Kukullaga, en Etxebarri, durante las celebraciones de San Antonio.
Los altercados comenzaron poco después de las cuatro de la madrugada. La Policía Local solicitó apoyo urgente al verse rodeada y agredida por un grupo de personas tras la detención de un joven por un presunto delito de atentado contra la autoridad.
Varias patrullas de la Ertzain-etxea de Ibaizabal se desplazaron hasta el recinto festivo para reforzar la seguridad y proteger a los agentes municipales.
Lanzamiento de botellas y un agente herido
Según ha informado el Departamento de Seguridad, la situación se agravó cuando un numeroso grupo de personas trató de impedir el traslado del detenido. En ese contexto, el hermano del arrestado increpó a los agentes y golpeó un vehículo policial.
Poco después, uno de los policías locales fue rodeado por varias personas con actitud agresiva, lo que obligó a intervenir a las patrullas de la Ertzaintza para evitar que la situación fuera a más.
Durante esa actuación, el hermano del detenido presuntamente empujó y golpeó en el rostro a un agente de la Policía vasca. Lo arrestaron acusado de un delito de atentado contra agente de la autoridad.
Tras la detención, alrededor de un centenar de personas comenzaron a lanzar botellas de cristal contra los efectivos policiales desplegados en el lugar. Como consecuencia de estos ataques, un agente de la Ertzaintza sufrió un impacto en la cabeza y se le trasladó a un centro hospitalario para recibir asistencia médica.
Ante la gravedad de los desórdenes, la Ertzaintza movilizó varias patrullas de la Brigada Móvil. Estos lograron recuperar el control de la situación y normalizar el ambiente en el recinto festivo hacia las seis de la mañana.
Los dos detenidos permanecieron en dependencias policiales para la realización de las diligencias correspondientes. Ahora permanecen en libertad a la espera de ser citados por la autoridad judicial.