Comprar una vivienda sin hipoteca sigue siendo, en la práctica, algo poco habitual en Euskadi. Así lo confirma el último estudio de UVE Valoraciones, que sitúa a Bizkaia, Álava y Gipuzkoa entre los territorios donde más se depende de la financiación bancaria para acceder a una casa.
En concreto, en Bizkaia más del 94% de las viviendas se compran con hipoteca. El dato es aún más alto en Álava, donde alcanza el 98%, mientras que en Gipuzkoa se sitúa en torno al 84%. Son cifras muy por encima de la media estatal.
Un modelo muy diferente al del resto de España
A nivel nacional, la realidad es bien distinta. Solo el 71,5% de las viviendas se financian, lo que significa que casi el 30% de las operaciones ya se realizan sin hipoteca. Una diferencia que refleja dos formas muy distintas de acceder a la vivienda.
En Euskadi, el perfil mayoritario es el de comprador de vivienda habitual, que necesita financiación para poder dar el paso. Sin embargo, en otras provincias, especialmente las turísticas, gana peso el inversor que compra al contado, muchas veces sin recurrir al banco.
El peso del inversor cambia las reglas
Provincias como Alicante o Málaga muestran esta otra cara del mercado, donde una parte importante de las compras se realiza sin hipoteca. Aquí influyen tanto los inversores nacionales como los extranjeros, que ven la vivienda como una oportunidad de negocio más que como residencia habitual.
Algo similar ocurre en zonas con menor actividad inmobiliaria, donde los precios más bajos permiten comprar sin necesidad de endeudarse.
Más resistencia ante las subidas de tipos
El estudio también deja una conclusión clara: las compras sin financiación están siendo más resistentes a las subidas de los tipos de interés. Mientras las hipotecas se han frenado en los últimos años, las operaciones al contado han seguido creciendo.
Esto explica por qué territorios como Euskadi, donde la dependencia del crédito es tan alta, pueden ser más sensibles a cambios en el coste del dinero.
Un mercado pendiente de la incertidumbre internacional
Aunque desde 2024 se había empezado a notar una ligera recuperación en la firma de hipotecas, el contexto actual vuelve a generar dudas. Factores como la tensión internacional y el encarecimiento del gas y el petróleo podrían frenar ese repunte.
En este escenario, el mercado vasco parte de una realidad clara: aquí comprar una vivienda sin hipoteca sigue siendo la excepción, mientras que en otras partes de España ya es una tendencia en crecimiento.