El stand de la Diputación de Bizkaia en Expovacaciones muestra una exposición accesible -además de un rocódromo- que pone de relieve la importancia que el territorio foral le da a este factor a la hora de diseñar planes turísticos. Así lo ha explicado Sonia Pérez en una entrevista concedida en el stand de Radio Nervión y Telebilbao en el marco de la feria turística.
«La accesibilidad no es un añadido que viene después, cuando has diseñado una política o un plan. Hay que hacerlo desde el principio, desde el propio diseño de la política», asegura la Diputada Foral de Transportes, Movilidad y Turismo.
No obstante, esta exposición presenta «un decálogo de buenas prácticas en accesibilidad para el sector» que confían en mostrar al mundo. Y es que, según ella, «Expovacaciones es una oportunidad para encontrarnos con empresas profesionales y otros territorios, pero también explicar nuestra manera de trabajar el turismo».
«Presentamos un decálogo de diez consejos prácticos que el sector empiece a interiorizar. No es una cuestión de derechos, también es una oportunidad inmejorable de atracción de más visitantes a nuestro territorio«, añade.
Sobre la accesibilidad en el turismo, explica: «Si alguien pide que le adecúen un espacio, algo falla. Los espacios tienen que ser cómodos e intuitivos. Desde que diseñas un viaje tienes que tener información muy clara y precisa sobre la accesibilidad que vas a tener. Es muy importante el factor humano, hay que adecuar los mensajes de marketing y comunicación, también la digitalización. La accesibilidad tiene que ser transversal e inclusiva».
El termómetro del turismo en Bizkaia
Expovacaciones ha servido también para hacer públicos los primeros datos turísticos del territorio. Por ejemplo, la estancia media sube a 1,94 noches, un 3,5% más que en 2025 y las pernoctaciones crecen más del doble que las entradas, consolidando un turismo de mayor valor.
«Puede parecer poquito este crecimiento, pero es el indicador más cualitativo que tenemos. El visitante se queda más tiempo con nosotros. Eso implica que conocen más Bizkaia, se mueven más, distribuimos mejor los flujos y ese impacto permea mejor en el territorio», explica.
«No solo hay que ver y vivirlo. Hay que sentirlo, explorarlo, dejarse llevar y disfrutarlo», concluye.