A propósito del Día Internacional de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica, las personas con esta enfermedad se han manifestado en la plaza Arriaga de Bilbao. Así pues, la asociación Eman Eskua, ha reclamado hoy una atención sanitaria, social y laboral «más justa, integral y adaptada» a las necesidades reales de personas aquejadas por estas patologías.
Una enfermedad que día a día «machaca mucho con mucho dolor y un cansancio brutal», indica Marisa Rivas, presidenta de la asociación y paciente de fibromialgia.
Uno de los muchos casos
La presidenta de la asociación, Marisa Rivas, ha explicado que hasta hace un año no obtuvo un diagnostico de su enfermedad. «El día que me dieron el diagnostico después de 7 años fue un subidón para mí», explica. No obstante, al día siguiente, tuvo que procesar la realidad de esta enfermedad, «vivir con dolores constantes». Además, una vez recibido el diagnostico, Marisa Rivas y muchas personas más, se han sentido «desahuciadas». Ya que la información que han obtenido de los demás médicos es que «no pueden hacer nada».
Responsabilidad de las instituciones
Por ello, desde Eman Eskua reclaman y exigen que las instituciones formen unidades de Fibromialgia. De esta manera, cuando salgan estos diagnósticos, puedan actuar de una manera eficaz. En una lectura del 24 manifiesto, han explicado que fallan los criterios de Equidad e Igualdad de nuestro Sistema Público Sanitario y Social entre territorios. Por otro lado, la aplicación de protocolos y la asignación de recursos están condicionados por sesgos de tipo estructural, cultural e institucional.