El colectivo ecologista, Ekologistak Martxan, se opone al proyecto de reutilización de la antigua central nuclear de Lemoiz para convertirla en una macropiscifactoria. Denuncian que el Gobierno Vasco no ha tenido en cuenta las opiniones de la población local, del movimiento social y ecologista. Asimismo recalcan que en vez de recuperar la cala de Basordas, pretenden construir una macropiscifactoría.
Una amenaza para el ecosistema
Este macroproyecto de acuicultura intensiva supone una amenaza para los ecosistemas marinos de la zona ya que tienen intención de criar 3.000 toneladas anuales de lenguados. Este tipo de acuicultura necesita de una gran cantidad de problemas asociados al uso masivo de nutrientes y sustancias químicas. Además, subrayan la gran cantidad de camiones que serán necesarios para la producción y traslado de las toneladas de lenguados que se quieren producir. Esto supondrá un incremento del tráfico de vehículos en la zona y su consecuente aumento de la contaminación del aire. Asimismo, se duda que las carreteras de la central de Lemoiz, que tan solo cuentan con un carril, tengan la capacidad y las dimensiones suficientes o por el contrario sea necesario realizar una ampliación del número de carriles, lo que afectará negativamente al entorno. Por todo ello, desde Ekologistak Martxan solicitan que nos e invierta dinero público en este proyecto.
Redacción de un nuevo proyecto
Ekologistak Martxan demanda que la Diputación Foral de Bizkaia y el Gobierno Vasco lleven a cabo un proyecto que facilite el desmantelamiento de la central y las infraestructuras próximas. Además, solicitan una recuperación y renaturalización real de la cala de Basordas y de todo el entorno natural de la central. Asimismo, exigen que el coste de este proyecto sea asumido por Iberdrola.