El Movimiento de Pensionistas ha decidido dirigirse directamente al lehendakari para reclamar la equiparación de las pensiones mínimas con el salario mínimo en Euskadi. Todo ello después de que el Parlamento Vasco rechazara tramitar su propuesta el pasado curso con los votos de PNV, PSE y Vox. El colectivo ha presentado una carta oficial en la que insiste en que las instituciones vascas tienen recursos suficientes para complementar las pensiones más bajas y garantizar unas condiciones de vida dignas a miles de personas mayores.
Denuncian el “desprecio” institucional
Desde Barakaldo, los portavoces del movimiento han criticado que las instituciones hayan ignorado una reivindicación respaldada por más de 145.000 firmas, sindicatos y asociaciones sociales.
Los pensionistas aseguran que la actual situación económica y el aumento del coste de la vida están agravando la precariedad de muchas personas mayores, especialmente mujeres.
La brecha de género, en el centro de la reivindicación
El movimiento ha puesto el foco en la situación de las mujeres pensionistas y denuncia que la brecha de género en las pensiones supera el 30 %. Además, critican que ayudas como la RGI mantienen la dependencia económica de muchas mujeres al computarse dentro de unidades familiares.
Por ello, reclaman que cada mujer sea reconocida como unidad económica independiente y que los complementos a las pensiones se concedan automáticamente, sobre todo a mayores de 80 años, para evitar trabas burocráticas.