En medio de un gran y festivo ambiente, con las calles aledañas repletas de gente desde primera hora de la tarde, el estadio de San Mamés entrará en la historia del Montpellier Hérault Rugby por ser el lugar en el que lograron su tercera EPCR Challenge Cup, convirtiéndose así en uno de los equipos con más entorchados de la segunda competición europea, logrando además el récord de puntos anotado por un equipo en una final de este tipo (59-21). La Catedral no presentó ni mucho menos -43.204 espectadores- el lleno que sí se espera para el encuentro de este sábado, aunque podría decirse que había mayoría francesa en las gradas.
No tardó en llegar el primer ensayo de la noche, exactamente al cumplirse el tercer minuto de partido y tras una larga acción en el tercio final propiciada por un error de la defensa francesa el capitán Timoney puso el balón en el suelo y Nathan Doak posteriormente ejecutó la conversión (0-7). Montpellier igualó por mediación de N’Gandebe aprovechando los huecos que dejó la defensa norirlandesa y Domingo Miotti convirtió su lanzamiento. No se habían cumplido los primeros diez minutos y ya habíamos visto dos conversiones completas para ambos equipos. Y a punto estuvimos de ver otro ensayo de Ulster, que se sancionó con falta después de que el balón se le escapara sobre la línea.
Tras estos momentos de intercambio de golpes Montpellier Hérault hizo valer su condición de favorito y Taofifenua anotó el segundo ensayo francés tras recibir solo y muy abierto en su banda. El argentino Miotti ejecutó la segunda conversión desde una posición francamente complicada (14-7). La defensa del conjunto que dirige Joan Caudullo comenzó a marcar la diferencia en los posteriores minutos, aunque Ulster aprovechó el -posiblemente- único boquete que dejaron en toda la noche para que Izuchukwu anotase un ensayo, si bien Doak no acertó en la conversión (14-12). Reaccionó rápido Montpellier por mediación de su capitán Vunipola anotando un ensayo con posterior conversión de Miotti (21-12). Poco antes del descanso, Becognée amplió diferencias con un ensayo que el argentino no convirtió. La diferencia ya comenzaba a ser notoria (26-12).
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Montpéllier Rugby, tremendamente efectivo en la línea de ensayo
Aunque nada más arrancar la segunda mitad Ulster trató de sorprender con una jugada ensayada, y mostrándose mucho más agresivo en defensa, pero no tardó Montpellier en seguir ampliando distancias por mediación de Taofifenua, que anotó su segundo ensayo de la noche, y de Miotti con una espectacular conversión (33-12).
La fiesta continuó con otro ensayo de Lénni Nouchi y los jugadores del cuadro norirlandés ya parecían asimilar la derrota tras la conversión del argentino (40-12). Porque la última media hora de partido fue un auténtico quiero y no puedo de un Ulster que chocaba frente a la increíble muralla defensiva tejida por Joan Caudullo. Tal fue la mala suerte que tenían que hasta el balón se les escapó cuando trataron de anotar un ensayo mediante un pateo lejano.
Finalmente, poco antes de cumplirse la hora de partido, Robert Baloucoune terminó colocando el balón en el suelo y Doak convirtiendo el tiro para intentar mantener un hilito de esperanza (40-19), aunque Montpellier respondió anotando en una melé por mediación de Erdocio. Esta vez fue Leo Coly quien convirtió el lanzamiento (47-19) mientras los seguidores franceses festejaban y cantaban en la grada. Hounkpatin hizo lo propio poco después con conversión de Coly (54-19), evidenciando la gran labor colectiva de un excelso Montpellier Hérault que entra en la historia como el equipo que más puntos anota en una final de esta competición.
A menos de diez minutos para el final, y mientras los voluntarios ya preparaban los aparejos de la final, Lowry anotó un ensayo con posterior conversión de Flannery (54-26).
