La Federación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica de Bizkaia (Fekoor) insta al Gobierno Vasco a implantar un servicio de asistencia presencial para el embarque y desembarque en las líneas de Renfe Cercanías, ante la falta de accesibilidad en las estaciones. La entidad busca así paliar las «graves carencias» de accesibilidad que impiden a gran parte de la ciudadanía utilizar el transporte ferroviario de manera segura.
En este sentido Fekoor ha expresado su preocupación por la no ejecución de las medidas de recrecimiento de andenes previstas para el primer trimestre de este año en las estaciones de Abando y Orduña (Línea C3). Para la organización, la solución actual es «insuficiente». Recuerdan que la prueba piloto anunciada solo afecta a dos paradas, dejando desatendidas las 67 restantes que conforman el núcleo de Cercanías de Bilbao.
Ante la imposibilidad de uso de los trenes por parte de personas con necesidades de apoyo debido a la distancia y altura entre andén y vagón, Fekoor propone un sistema de asistencia con recursos humanos y materiales (elevadores mecánicos y rampas) para el desembarco del pasaje. La asistencia se llevaría a cabo, en principio, en el 33% de las estaciones de la red. Esta selección se realizaría priorizando aquellas paradas que ya cumplen con unos criterios mínimos de accesibilidad y que, además, cuentan con una mayor densidad de población en su núcleo urbano circundante, maximizando así el impacto social de la medida.
Testeo de estaciones
Esta propuesta nace de las pruebas realizadas por Fekoor con cuatro personas socias que testaron el uso de una rampa portátil en diferentes estaciones, demostrando la viabilidad técnica de salvar los desniveles con apoyo externo mientras se ejecutan las obras de infraestructura definitivas.
El técnico de Fekoor, Aitor Esturo, ha subrayado que el objetivo principal es el “fomento de la movilidad inclusiva”. Aunque reconoce que este sistema de asistencia “no genera una autonomía plena al obligar a la persona a depender de terceros y de una reserva previa”, defiende que su puesta en marcha “favorecería el uso del tren por parte de un colectivo que, a día de hoy, tiene serias dificultades o se ve directamente imposibilitado para viajar”.