La desaparición de loros domésticos se está convirtiendo en una escena cada vez más habitual en Euskadi. Carteles en redes sociales, avisos en grupos vecinales y publicaciones compartidas cientos de veces reflejan una realidad que preocupa a muchos propietarios: cada vez son más las aves exóticas que se escapan de casa, especialmente durante estas semanas de primavera y comienzos de verano.
El último caso que ha generado movimiento en redes es el de otra yaco, un loro perdido en la zona del puente Santiago hacia Irun el pasado 23 de mayo. Su dueña difundió rápidamente el aviso en Facebook tras no lograr localizarlo y numerosos usuarios comenzaron a compartir la publicación y comentar situaciones similares.
Berritxu abrió el foco, pero no es un caso aislado
En Euskadi, uno de los loros más conocidos es Berritxu, cuya historia se hizo viral hace meses y despertó un enorme seguimiento social. Pero los dueños y asociaciones animalistas aseguran que detrás de los casos mediáticos existen muchos más episodios de aves desaparecidas que apenas trascienden fuera de redes sociales.
“Esto de los loros es raro, se pierden muchísimos”, comentaba uno de los usuarios en Facebook tras conocerse la desaparición del yaco. Otros apuntaban directamente a que muchas aves “son muy escapistas” y aprovechan cualquier descuido para salir volando.
La época de celo multiplica las fugas
Expertos y propietarios coinciden en que estas fechas son especialmente delicadas debido a la época de celo. Durante este periodo, muchos loros muestran un comportamiento más nervioso, activo e imprevisible. Las aves intentan explorar, vuelan más, responden a estímulos externos y pueden escapar incluso en pequeños descuidos domésticos, como una ventana abierta o una puerta mal cerrada.
Además, algunas especies tienen una enorme capacidad de orientación y recorren largas distancias en poco tiempo, lo que dificulta mucho su recuperación.
Redes sociales, clave para encontrar aves perdidas
Facebook se ha convertido en una herramienta fundamental para localizar animales desaparecidos. Publicaciones compartidas miles de veces permiten activar rápidamente a vecinos, protectoras y cuerpos policiales.
En este caso, incluso hubo usuarios que aseguraban haber visto un loro recogido por la policía en un municipio guipuzcoano, reflejando cómo la colaboración ciudadana puede ser decisiva para reencontrar a estas aves con sus familias.
Un fenómeno cada vez más visible en Euskadi
La creciente presencia de loros domésticos como mascotas ha hecho que este tipo de desapariciones sean cada vez más frecuentes. Dueños y veterinarios recomiendan extremar las precauciones durante la primavera y el verano, especialmente en plena época de celo, cuando las aves se muestran mucho más inquietas y propensas a escapar.
Mientras tanto, historias como la de este yaco siguen movilizando a cientos de personas en redes sociales con la esperanza de lograr un final feliz.