El Ayuntamiento de Bilbao ha aclarado que el edificio de la clínica IMQ Virgen Blanca no será derribado en su totalidad, sino que únicamente se ejecutarán derribos parciales para adaptar el inmueble a los nuevos volúmenes previstos en el proyecto de transformación del espacio.
La explicación la ha ofrecido este jueves el concejal de Planificación Urbana, Proyectos Estratégicos y Espacio Público, Asier Abaunza, durante el pleno ordinario municipal. El edil ha precisado que el fondo inmobiliario propietario del inmueble pretende “reutilizar la estructura del edificio al máximo posible” y eliminar solo aquellas partes incompatibles con el nuevo diseño.
El pleno ha aprobado de forma definitiva el estudio de detalle del subámbito BE.01.3, correspondiente a la parcela de Virgen Blanca, tras la presentación del documento por parte de la Sociedad Inmobiliaria del Igualatorio Médico Quirúrgico.
El debate ha surgido después de que varios grupos municipales cuestionaran el futuro del edificio y los posibles usos que tendrá una vez finalice la actividad sanitaria. La clínica IMQ Virgen Blanca trasladará sus servicios a Zorrotzaurre a partir del 1 de junio y culminará el cierre definitivo a finales de agosto con el traslado del área de hemodiálisis.
Qué permite el estudio de detalle
Durante su intervención, Abaunza ha recordado que los estudios de detalle no modifican los usos urbanísticos ni aumentan la edificabilidad, sino que únicamente definen aspectos como la altura, la volumetría o la distribución del edificio.
El concejal también ha insistido en que el inmueble no cuenta con protección patrimonial, por lo que legalmente podría demolerse si así lo decidiera la propiedad. No obstante, ha reiterado que esa no es la intención del promotor.
Según ha explicado, el proyecto contempla recrecidos sobre la estructura actual para adaptar el edificio a un nuevo uso, aunque el Ayuntamiento todavía no ha detallado oficialmente cuál será el destino definitivo del inmueble.
Abaunza ha defendido además que la decisión de conservar gran parte de la estructura responde a criterios económicos y de aprovechamiento del edificio existente.