Esperar eternamente en rojo para cruzar una calle de Bilbao podría tener los días contados. El Ayuntamiento ha aprobado por unanimidad una iniciativa para revisar y modernizar la red semafórica de la ciudad con un objetivo claro: dar más prioridad a peatones y ciclistas frente al coche.
Y la gran novedad tiene nombre propio: inteligencia artificial.
Bilbao ya ha comenzado pruebas piloto con semáforos inteligentes capaces de adaptarse en tiempo real al movimiento de peatones, bicicletas y vehículos. La idea es que los cruces dejen de funcionar siempre con los mismos tiempos fijos y respondan de forma automática a lo que ocurre en la calle en cada momento.
Menos espera para cruzar y más tiempo en verde
La medida llega después de numerosas quejas vecinales por los largos tiempos de espera en algunos cruces y por pasos de peatones donde apenas da tiempo a cruzar antes de que el semáforo vuelva a ponerse rojo.
El debate se ha intensificado especialmente en zonas muy transitadas del centro, donde muchos peatones consideran que los semáforos siguen priorizando la circulación de coches frente a las personas que se mueven caminando o en bicicleta.
El sistema que estudia Bilbao utilizaría sensores y tecnología inteligente para detectar cuántas personas esperan para cruzar, cuánto tráfico hay o si se trata de un entorno especialmente sensible, como colegios, hospitales o residencias.
En función de esa información, los tiempos podrían cambiar automáticamente para reducir esperas innecesarias y mejorar la seguridad.
Bilbao tiene casi mil pasos semaforizados
La ciudad cuenta actualmente con 994 pasos de peatones semaforizados y más de 2.000 elementos de regulación del tráfico repartidos por toda la villa. Según reconoció la concejala de Movilidad y Sostenibilidad, Nora Abete, todos cumplen la normativa actual, aunque existe “margen de mejora” para adaptar la ciudad a nuevos modelos de movilidad.
Modificar apenas unos segundos en un cruce puede alterar todo el funcionamiento del tráfico urbano, por lo que el Ayuntamiento irá realizando ajustes progresivos y pruebas antes de extender el sistema.
Semáforos que “aprenden” del tráfico
Este tipo de tecnología ya se está utilizando en otras ciudades europeas. Los semáforos inteligentes funcionan mediante cámaras, sensores e inteligencia artificial capaces de analizar el flujo de peatones y vehículos para ajustar automáticamente los ciclos de paso.
El objetivo final es avanzar hacia una movilidad más eficiente, sostenible y cómoda para quienes se desplazan a pie, en bicicleta o en transporte público.
Además, durante el debate municipal también se habló de posibles dispositivos específicos para personas mayores o con movilidad reducida, que permitirían ampliar automáticamente el tiempo de cruce en determinados pasos semafóricos.
Una ciudad pensada más para caminar
La iniciativa se enmarca dentro de la estrategia de movilidad sostenible de Bilbao, que busca reducir el protagonismo del coche privado y favorecer desplazamientos más seguros y amables.
Porque sí, puede parecer un detalle pequeño. Pero quien haya esperado varias veces delante de un semáforo en rojo mientras no pasa ni un coche sabe que unos segundos también pueden cambiar la forma de vivir una ciudad.