El Gobierno Vasco ha acogido este miércoles la presentación del Plan Estratégico del Euskera 2026-2030, una hoja de ruta que marca la política lingüística de los próximos años y que sitúa el uso social de la lengua como principal reto.
El documento, enmarcado en la iniciativa JAUZIA GARA, ha sido expuesto por la vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, que ha defendido un cambio de enfoque claro: más allá del conocimiento, el objetivo pasa a ser la presencia real del euskera en la vida cotidiana.
El plan parte de una premisa que se repite como hilo conductor en la intervención institucional: más personas conocen euskera que nunca, pero el desafío está en su utilización diaria.
Desde ese diagnóstico se estructura una estrategia que pretende pasar del conocimiento al uso, integrar la política lingüística en todo el Gobierno y abandonar medidas aisladas para avanzar hacia una visión global y coordinada.
En su exposición, Bengoetxea ha subrayado que el futuro del euskera no se decide solo en las instituciones, sino también en la sociedad, en los espacios cotidianos y en la interacción diaria entre personas.
Cuatro objetivos y once ejes de actuación
El plan establece cuatro grandes metas: reforzar el conocimiento del euskera, aumentar su uso, mejorar su prestigio social y consolidar políticas basadas en datos.
Sobre esa base se articulan once ejes estratégicos que abarcan ámbitos muy diversos como la educación, la transmisión familiar, el ocio, el entorno laboral, los medios de comunicación, el mundo digital o la investigación.
Dentro de ese marco se incluyen iniciativas como Euskara Bonua, orientado a la euskaldunización de adultos; INGURA, un portal para facilitar el aprendizaje flexible; LANERA, centrado en el uso del euskera en el trabajo; o Euskorpora, vinculado al desarrollo tecnológico e inteligencia artificial. También se recoge ADI FILMAK euskaraz, para ampliar la oferta audiovisual en euskera.
Gestión, seguimiento y evaluación
El Gobierno Vasco plantea un sistema de ejecución basado en planificación anual, con indicadores concretos y mecanismos de evaluación continua. La idea incorpora 27 objetivos operativos, 73 acciones estratégicas y 33 indicadores de seguimiento, con una primera fase que prevé 135 actuaciones durante 2026.
La vicelehendakari ha insistido en que no se trata de un documento cerrado, sino de una herramienta flexible que busca adaptarse a la evolución social.
El plan se integra en la estrategia global JAUZIA GARA, que plantea tres líneas de trabajo: reforzar las políticas públicas, activar el ecosistema social y fortalecer el vínculo emocional con el euskera.
Un planteamiento que pone el acento en la colaboración entre instituciones, agentes sociales, sistema educativo y sector cultural para ampliar los espacios de uso real de la lengua.