Detrás de cada adicción hay una historia de sufrimiento, miedo y soledad. Pero también puede haber una historia de superación. Con motivo del 91 aniversario de Alcohólicos Anónimos, el programa Revista Semanal de Telebilbao ha dado voz a dos personas que conocen de primera mano el infierno del alcoholismo y el difícil camino hacia la recuperación.
Ander y Elena compartieron sus experiencias en una entrevista cargada de sinceridad y emoción, en la que explicaron cómo el alcohol llegó a destruir sus vidas y cómo encontraron una nueva oportunidad gracias a Alcohólicos Anónimos.
«Vivía en una locura y hacía cosas que no quería hacer»
Ander llegó a Alcohólicos Anónimos con tan solo 27 años. Reconoce que el alcohol le había llevado a una situación límite. «Vivía en una locura, en un sufrimiento sin sentido. Hacía cosas que no quería hacer y no encontraba la manera de salir», explicó durante la entrevista.
Recuerda que el momento que le hizo reaccionar fue escuchar el llanto de su madre. «Escuché a mi madre llorar desconsolada y aquello me rompió por dentro. Ese día decidí levantarme y buscar ayuda». Hoy asegura que Alcohólicos Anónimos le permitió reconstruir una vida que estaba completamente rota. «Dejar de beber es solo el principio. Después tienes que aprender a vivir de nuevo».
«Yo iba camino del suicidio»
Las palabras de Elena fueron igualmente conmovedoras. Comenzó a beber en la edad adulta intentando escapar de problemas personales y terminó atrapada en una enfermedad que no podía controlar. «Yo iba camino del suicidio. Estaba en un pozo del que no podía salir».
Reconoce que sabía que era alcohólica, pero que no encontraba la fuerza para dejar de beber. «Mi mente estaba muy deteriorada. Alcohólicos Anónimos fue la mejor decisión que tomé en mi vida». Para ella, el apoyo de otras personas que habían vivido situaciones similares fue fundamental. «Mi familia me quería ayudar, pero quien realmente me entendía era la gente que había pasado por lo mismo».
El alcoholismo: una enfermedad que no entiende de edad ni condición social
Durante la entrevista, ambos insistieron en romper algunos de los estereotipos que todavía existen sobre el alcoholismo. «No todos los alcohólicos están tirados en un banco o bajo un puente. Un alcohólico es una persona a la que el alcohol le hace la vida ingobernable», explicó Ander. Los dos recordaron que esta enfermedad puede afectar a cualquier persona, independientemente de su profesión, nivel económico o situación familiar.
«Hay una solución»
El mensaje principal que quisieron lanzar fue claro: nadie tiene por qué enfrentarse solo a esta situación. «Si tu vida se ha vuelto ingobernable por culpa del alcohol, hay una solución», afirmó Ander. Tanto él como Elena continúan acudiendo regularmente a las reuniones de Alcohólicos Anónimos porque consideran que forman parte esencial de su recuperación. «Necesito las reuniones igual que una persona necesita un tratamiento para una enfermedad. Ahí encuentro la fuerza para seguir adelante», señaló Elena.
91 años ayudando a cambiar vidas
Alcohólicos Anónimos cumple 91 años ayudando a millones de personas en todo el mundo a recuperar el control de sus vidas. Historias como las de Ander y Elena demuestran que, incluso en los momentos más oscuros, existe una salida. Y quizás la frase más poderosa de toda la entrevista fue también la más sencilla:
«Lo único que hace falta es pedir ayuda».