«El fútbol es todo cuando no todo es fútbol», es el lema que ha escogido el club rojiblanco para presentar este nuevo proyecto de Athletic Fundazioa junto a la BBK, impulsado por la Asociación Haszten. Esta iniciativa nace con el fin de utilizar el deporte, fútbol en este caso, como herramienta social para formar grupo, crear relaciones y dar oportunidades a estas personas en sillas de ruedas motorizadas. Lo que parecía un «objetivo lejano» hoy es una «realidad», indica Koldo Bilbao, responsable de Personas y Cultura de BBK. Además, una vez más, el Athletic va más allá del fútbol, haciendo de escaparate para conocer la actividad deportiva en este colectivo.
Plantilla actual
Actualmente el equipo está formado por siete jugadores, aunque tienen la esperanza de que poco a poco se vayan uniendo más integrantes. «Como cualquier otra persona, hemos soñado con marcar goles con la camiseta del Athletic», indica Iker Solaun, uno de los jugadores. El resto de los integrantes son: Alfaro, Unai Demi, Peio, Xabier, Murphy y Sandonís. Pablo Hernández, Coordinador General de Haszten, admite estar «emocionado» e «ilusionado» con esta iniciativa. Asimismo, recalca la importancia de que los propios jugadores han sido los que «han tomado las decisiones». «Es algo para reivindicar», añade.
Powerchair Football
El Powerchair Football tiene un reglamento similar al fútbol que todos conocemos. Aún así, tiene sus singularidades. Los jugadores compiten en equipos, normalmente de cuatro jugadores en cancha, usando sus sillas motorizadas para controlar, pasar y golpear un balón grande (de unos 33 cm de diámetro). Uno de los aspectos a destacar es que en la parte frontal de la silla se instala un protector metálico llamado footguard, que sirve para impulsar el balón.