Después de años de espera, ya hay fecha definitiva. La gran tirolina de Soba abrirá sus puertas el próximo 1 de julio. Se convertirá así en una de las nuevas atracciones turísticas más llamativas del norte de España.
Está ubicada en pleno corazón del valle cántabro de Soba, a poco más de una hora en coche de Bilbao. La instalación aspira a convertirse en uno de los grandes reclamos del verano para quienes buscan combinar naturaleza, aventura y escapadas de un día cerca de Euskadi.
Una experiencia sobrevolando un paisaje privilegiado
La infraestructura cuenta con 421 metros de longitud y permite que dos personas realicen el recorrido de forma simultánea. El descenso discurre sobre uno de los entornos naturales más espectaculares de Cantabria, ofreciendo una perspectiva completamente diferente del valle. Se trata de un proyecto en el que el Ayuntamiento de Soba lleva trabajando varios años. Tras completar los últimos trámites y equipamientos de seguridad, está listo para recibir a sus primeros usuarios.
Las previsiones apuntan a que la instalación podría registrar hasta 20.000 descensos al año, convirtiéndose en uno de los principales atractivos turísticos de la comarca.
Una escapada perfecta desde Bizkaia
La cercanía con Bilbao es uno de los factores que más expectativas está generando. En apenas algo más de una hora de viaje, los visitantes podrán pasar de la ciudad a un entorno de montaña, bosques y naturaleza prácticamente intacta.
Soba es uno de esos destinos que todavía conserva la tranquilidad de los valles rurales cántabros, algo que muchos visitantes valoran especialmente. Precisamente por eso, la futura apertura de la tirolina ha generado opiniones encontradas entre quienes ven en ella una oportunidad para dinamizar la economía local y quienes temen una llegada masiva de turistas.
Cuenta atrás para una de las aperturas más esperadas del verano
Con la inauguración fijada para el 1 de julio, la cuenta atrás ya ha comenzado. La gran tirolina de Soba afronta ahora su prueba definitiva: convertirse en una experiencia capaz de atraer visitantes sin perder la esencia de uno de los rincones más auténticos del norte.
Lo que está claro es que, desde este verano, quienes busquen una dosis de adrenalina a un paso de Bilbao tendrán una nueva parada obligatoria en su lista de escapadas.