Ertzaintza y policías locales refuerzan los controles de alcohol y drogas en las carreteras vascas durante el verano

La campaña incluirá varias semanas y fines de semana de vigilancia intensiva con sanciones de hasta 1.000 euros y la retirada de seis puntos
Control de alcoholemia. / Irekia

La Ertzaintza y las policías locales de Euskadi intensificarán durante los próximos meses de verano los controles preventivos de alcohol y drogas con el objetivo de reforzar la seguridad vial y reducir el riesgo de accidentes en las carreteras vascas.

El Departamento de Seguridad ha programado este refuerzo dentro de las campañas anuales de vigilancia y control de tráfico. Los operativos especiales se desarrollarán entre el 15 y el 21 de junio, del 13 al 19 de julio y durante los fines de semana del 7 al 9, del 14 al 16 y del 21 al 23 de agosto.

La iniciativa forma parte del calendario de 33 campañas de control previstas para este año. Durante la edición del pasado verano, la Ertzaintza realizó 657 controles en los que practicó 4.873 pruebas de alcohol y drogas. De ellas, 253 dieron resultado positivo, lo que representó alrededor del 5% del total.

Controles obligatorios

La normativa vigente establece que todas las personas conductoras están obligadas a someterse a las pruebas cuando así lo requieran los agentes en un control preventivo. Negarse a realizar estos test puede derivar en la imputación de un presunto delito contra la seguridad vial.

En los controles de alcoholemia se realizan dos pruebas de aire espirado separadas por un mínimo de diez minutos. Si el resultado supera los límites permitidos, los agentes pueden tramitar una infracción administrativa o, en los casos más elevados, un delito contra la seguridad vial.

Cuando el resultado positivo se sitúa dentro del ámbito administrativo, la sanción oscila entre los 500 y los 1.000 euros, además de la retirada de entre cuatro y seis puntos del permiso de conducción. Si la tasa supera los 0,60 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, la conducta puede constituir un delito.

En el caso de las drogas, la prueba se realiza mediante una muestra de saliva y el resultado se confirma posteriormente en laboratorio. Si se ratifica el positivo, la infracción se considera muy grave y conlleva una multa de 1.000 euros y la pérdida de seis puntos del carné.

Además, cuando una persona conductora da positivo o se niega a realizar las pruebas, los agentes inmovilizan el vehículo salvo que otra persona habilitada para conducir pueda hacerse cargo del mismo.

Desde el Departamento de Seguridad recuerdan que el consumo de alcohol y drogas al volante sigue siendo uno de los principales factores de riesgo en la conducción y apelan a la responsabilidad de la ciudadanía durante un periodo estival marcado por el aumento de desplazamientos por carretera.


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