Detrás de Garat hay una historia de ilusión, compromiso y una apuesta profesional que comenzó hace unos años con una idea muy clara: ofrecer a niños, adolescentes y familias una atención integral, cercana y personalizada.
Así lo explica Sandra Pereiro, fisioterapeuta del centro, quien recuerda que el proyecto nació junto a la logopeda Paloma del Tío con la intención de crear un espacio diferente, donde distintos profesionales pudieran trabajar de forma coordinada para acompañar a cada menor según sus necesidades.
Una apuesta que empezó con mucha ilusión
Sandra reconoce que poner en marcha Garat fue todo un reto. La decisión de emprender y crear un centro propio no estuvo exenta de incertidumbre, pero ambas tenían claro que existía una necesidad real.
«Fue una apuesta total», viene a resumir la fisioterapeuta al recordar aquellos primeros pasos. El objetivo era construir un proyecto en el que psicología, logopedia, fisioterapia, terapia ocupacional y atención temprana dejaran de funcionar como compartimentos estancos para trabajar como un verdadero equipo.
Con el paso del tiempo, aquel sueño inicial se ha convertido en un centro de referencia para muchas familias que buscan orientación y apoyo ante diferentes dificultades relacionadas con el desarrollo infantil.
Las dudas de las familias suelen ser muy parecidas
Sandra explica que muchas de las familias que llegan por primera vez a Garat lo hacen con incertidumbre y preocupación. En ocasiones observan que sus hijos no evolucionan al mismo ritmo que otros niños de su edad; en otras, aparecen dudas relacionadas con el lenguaje, la comunicación, el aprendizaje, la conducta o el desarrollo motor.
Precisamente por eso insiste en que es importante escuchar esas inquietudes y no minimizarlas.
«Cada familia conoce mejor que nadie a su hijo», señala. Y cuando existe una preocupación persistente, considera que consultar con un profesional puede ayudar a resolver dudas y, si es necesario, intervenir cuanto antes.
La importancia de no esperar
Uno de los mensajes que Sandra transmite con más convicción es que las familias no deben dejar pasar demasiado tiempo cuando detectan algo que les preocupa.
Según explica, cada vez existe una mayor sensibilización respecto al desarrollo infantil y a la salud emocional de niños y adolescentes, algo que considera muy positivo. Sin embargo, todavía hay familias que prefieren esperar durante meses con la esperanza de que determinadas dificultades desaparezcan por sí solas.
Por eso insiste en la importancia de la detección precoz y de la atención temprana.
«No hay que esperar hasta el último momento», defiende. En muchos casos, una valoración a tiempo permite aclarar dudas, tranquilizar a las familias o poner en marcha herramientas que favorezcan la evolución del menor.
Los padres no son espectadores, son parte del proceso
Otro de los aspectos que más destaca Sandra es el papel fundamental de madres, padres y cuidadores.
En Garat entienden que el trabajo no termina cuando finaliza una sesión. Los profesionales acompañan a las familias, les ofrecen pautas y herramientas y les ayudan a trasladar los avances al entorno cotidiano del niño.
«La participación de la familia es clave», explica. El trabajo conjunto entre profesionales y entorno familiar permite que los progresos sean más sólidos y que los menores se sientan apoyados en todos los ámbitos de su vida.
Mucho más que un centro terapéutico
Hoy, Garat reúne a profesionales especializados en fisioterapia pediátrica, logopedia, psicología infantojuvenil, terapia ocupacional, psicomotricidad, fisioterapia respiratoria y atención temprana.
Pero Sandra insiste en que el verdadero valor del proyecto está en la manera de trabajar.
«Cada niño es único», señala. Por eso el equipo apuesta por tratamientos adaptados a cada situación, coordinando las distintas especialidades y manteniendo una comunicación constante con las familias.
Una filosofía que ha permitido que Garat crezca sin perder la esencia con la que nació: acompañar a niños, adolescentes y familias desde la cercanía, la confianza y el trabajo en equipo.