Una de las instituciones más queridas y respetadas del bilbaíno barrio de San Inazio, el Módulo Psicosocial de Deusto – San Inazio, está «en riesgo claro de cierre«, tal y como aseguran sus trabajadoras en conversación con Radio Nervión. Hasta el punto de afirmar que «no tenemos ninguna garantía de continuidad en 2027» tras más cuarenta años atendiendo a familias de ambos barrios.
Todo se remonta a octubre del 2025, tras una reunión con el Área de Salud del Gobierno Vasco en el que se les informó que «tras años de conversaciones» -a las que aseguran que «no habíamos sido invitadas- tanto Gobierno Vasco como Ayuntamiento de Bilbao habían tomado la decisión de «revisar las competencias que tendría que asumir cada uno». «El Área de Salud de Gobierno Vasco nos dijo que aún no sabía qué iba a asumir ni de qué manera, y a día de hoy sigue sin pronunciarse», aseveran, mientras que el Ayuntamiento de Bilbao redujo notablemente su presupuesto en para este 2026. «Nos dijeron que dejarían de financiar aquello que no consideraban de su competencia por considerarlo sanitario, lo que suponía pasar de 195.000 euros en 2025 a 68.000 en 2026, un 65% menos de financiación por parte del Consistorio«, señalan.
Ver esta publicación en Instagram
Trabajadoras y familias «en una situación absoluta de vulnerabilidad» por esta situación
Aseguran, eso sí, que el Ayuntamiento les trasladó el día siguiente que, en caso de no tener respuesta de Sanidad, se harían cargo de abonar «la totalidad de la cantidad que había dejado de dar hasta alcanzar la cifra dada en 2025» y que dicho compromiso se adoptó por escrito. Pero su situación para 2027 sigue siendo una incógnita. «No tenemos ninguna garantía de continuidad«, aseguran.
La única noticia que han recibido del Consistorio es la presencia de un agente externo «para realizar lo que se supone un mejor diagnóstico de la situación y de las competencias a asumir», pero todavía desconocen el resultado de este informe pese a haberlo solicitado. «En cuanto a Sanidad, seguimos sin respuesta alguna«, añaden.
Una situación que inquieta a las trabajadoras, pero también a las decenas de familias que atienden semanalmente. «Llevamos todos estos meses sumidas en una situación de incertidumbre que repercute en nuestro trabajo. No podemos tomar decisiones a largo plazo y no sabemos qué respuesta dar a los casos que nos siguen llegando que requieren de procesos largos y cuidados», señalan. Una incertidumbre que «pesa» también «en las personas que acuden al centro y ven que el espacio seguro que las sujetaba puede desaparecer en cualquier momento«.
Y añaden: «Hay que tener en cuenta que somos un recurso comunitario con gran arraigo en el barrio. Llevamos más de cuarenta años atendiendo a familias enteras, y al menos a dos generaciones. Atendemos en salud mental y adicciones, acompañamos a menores y a sus familias, trabajamos por el acceso a los derechos en salud sexual y reproductiva, atendemos procesos atravesados por violencias machistas y múltiples, y hacemos diversas actividades de prevención en centros educativos, fiestas de los barrios y coordinándonos con otros agentes de la comunidad y más allá de ella«.
Por eso mismo, instan a Ayuntamiento y Área de Salud del Gobierno Vasco a «que se hagan cargo de la continuidad de los Módulos» y a «dar una respuesta sólida y realista que asegure una atención de calidad y unas condiciones dignas de trabajo». «Que negocien lo que tengan que negociar, bien entre ellos o con otras instituciones. Los Módulos no deberían desaparecer. Al contrario, creemos que debería reproducirse el modelo atención que representan y llegar a todos los barrios. Auzo bat, Modulo bat«, sentencian.