El meteorólogo de Euskalmet, Jon Ander Arrillaga, ha explicado en El Madrugador de Radio Nervión cuándo llegará el esperado alivio tras varios días de intenso calor en Euskadi. Según ha detallado, las altas temperaturas se mantendrán durante la mañana debido al predominio del viento sur. El cambio llegará alrededor del mediodía. A partir de esa hora, el viento empezará a girar a noroeste en la costa y favorecerá un descenso de las temperaturas. «Alivio térmico», «tormentas» y «granizo» serán las palabras clave de una jornada que cambiará por completo en pocas horas. Arrillaga ha señalado que en la costa el refrescamiento será más evidente durante la tarde gracias a la entrada del viento del noroeste. En el interior, el descenso comenzará ya en las primeras horas de la tarde. Hasta entonces, el calor seguirá siendo protagonista. Bilbao alcanzará máximas de entre 34 y 35 grados antes de que llegue el cambio de tiempo.
Tormentas con granizo a la tarde
Además, durante la tarde crecerá la inestabilidad. Euskalmet prevé tormentas que pueden ir acompañadas de granizo entre las tres y las ocho de la tarde. El meteorólogo ha recomendado extremar la precaución, especialmente a quienes acudan a la playa. «Cuando vean el cielo negro, que se retiren», ha advertido. Si los chaparrones descargan con intensidad, las temperaturas pueden bajar de forma notable en poco tiempo.De cara a la noche, los termómetros marcarán entre 20 y 22 grados, valores muy alejados de los registrados en las últimas jornadas. Las temperaturas del viernes dependerán de cada zona. En el litoral podrían quedarse en torno a los 23 grados, mientras que en el interior rondarán los 25. Allí donde descarguen las tormentas, los registros pueden ser incluso más bajos.
Fin de semana inestable en las fiestas de San Pedro
La mejoría tendrá poco recorrido. Jon Ander Arrillaga ha avanzado que el sábado volverá la inestabilidad. Durante la tarde entrará viento del norte y aparecerá un ambiente más propio de Euskadi.El domingo llegará con cielos grises, lluvia débil y sirimiri. Un escenario muy diferente al de estos días de calor y más acorde con las tradicionales fiestas de San Pedro. Todo apunta, por tanto, a un fin de semana marcado por la inestabilidad y por temperaturas mucho más suaves.