Miles de conductores comenzarán este viernes sus desplazamientos estivales y las carreteras vascas volverán a convertirse en uno de los principales corredores de tráfico del sur de Europa. El dispositivo especial de verano se activa a las 15:00 horas y las autoridades ya advierten de importantes complicaciones circulatorias en varios puntos estratégicos de Euskadi.
Las previsiones apuntan a un verano especialmente intenso. El Gobierno Vasco calcula que más de 2,27 millones de vehículos internacionales atravesarán la comunidad en los próximos meses, un 6% más que el año pasado, a lo que habrá que sumar los desplazamientos internos propios de las vacaciones.
Los tramos donde más paciencia habrá que tener
La frontera de Biriatou, en la AP-8, volverá a ser el principal foco de congestión en dirección a Francia. A ello se suman los enlaces de la AP-1 con la N-622 hacia Vitoria-Gasteiz, la conexión de la N-622 con la A-1 rumbo a Burgos y Madrid, el nudo de Armiñón y la salida de la A-8 hacia Cantabria, especialmente cargada durante fines de semana y jornadas festivas.
Son puntos habituales de retenciones que, durante los meses de julio y agosto, multiplican su intensidad por la coincidencia del tráfico local con los desplazamientos internacionales de la Operación Paso del Estrecho.
Refuerzo especial para evitar colapsos
Para intentar agilizar la circulación, se desplegará señalización específica, desvíos alternativos y dispositivos de vigilancia adicionales. Además, volverá a funcionar la grúa de refuerzo en la A-8 entre Bizkaia y Cantabria durante los periodos de mayor afluencia, con el objetivo de retirar rápidamente vehículos averiados o accidentados.
La Ertzaintza también reforzará el control en áreas de servicio y zonas de descanso para evitar situaciones de saturación.
El llamamiento de Tráfico: prudencia al volante
La directora de Tráfico del Gobierno Vasco, Estibaliz Olabarri, ha recordado que el pasado verano diez personas perdieron la vida en las carreteras de Euskadi. Por ello, insiste en revisar el vehículo antes de viajar, planificar los desplazamientos, consultar el estado de las carreteras y realizar paradas periódicas para combatir el cansancio.
Con millones de desplazamientos previstos durante las próximas semanas, la principal recomendación sigue siendo la misma: salir con tiempo, extremar la precaución y evitar, en la medida de lo posible, los puntos donde se esperan las mayores retenciones del verano.