Bilbao volverá a dar un salto en el tiempo este sábado 27 de junio. La ciudad acoge la decimoquinta edición del Desfile de Época Bilbao 1900, una cita que, año tras año, transforma durante unas horas las calles del Casco Viejo y el Ensanche en la villa de principios del siglo XX.
La iniciativa, impulsada por el coleccionista, pianista y divulgador Fernando Botanz desde 2012, busca recordar el momento de mayor esplendor económico, industrial, cultural y artístico de Bilbao. Un momento en que la ciudad experimentó una profunda transformación gracias al desarrollo del Ensanche y de la Gran Vía.
Un recorrido con mucha historia
El desfile comenzará a las 12.00 horas, coincidiendo con el tradicional toque del ángelus, frente a la Catedral de Santiago. Desde allí, la comitiva recorrerá Bidebarrieta, cruzará el Puente del Arenal y continuará por algunas de las calles más emblemáticas hasta llegar a la Gran Vía. Todo ello siguiendo un itinerario que simboliza el crecimiento de Bilbao desde la villa medieval hacia la ciudad moderna.
Una invitación abierta a toda la ciudadanía
Una de las señas de identidad del evento es que cualquiera puede participar. El único requisito es acudir vestido con indumentaria inspirada en la época comprendida entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Durante el recorrido no faltarán los elegantes vestidos largos, sombreros, bastones, levitas, trajes de gala y otros complementos. En evento que convertirá el centro de Bilbao en un auténtico escenario de la Belle Époque.
Mucho más que un desfile
Para Fernando Botanz, este encuentro no pretende únicamente recrear una estética. Es acercar a las nuevas generaciones la historia de una ciudad que llegó a convertirse en uno de los grandes motores industriales y portuarios de Europa. El desfile rinde homenaje al Bilbao de comienzos del siglo XX, el de los grandes edificios, los cafés, los teatros. El Bilbao de una intensa vida cultural que marcó el carácter de la villa.
Tras quince ediciones, el Desfile de Época Bilbao 1900 se ha consolidado como una de las propuestas más singulares del calendario cultural bilbaíno. Además de una oportunidad para contemplar, aunque solo sea durante unas horas, cómo era pasear por las calles de Bilbao hace más de cien años.