La Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia lanza una campaña de prevención y hace un llamamiento a la población para protegerse del sol este verano. Bajo el lema ‘Está protegido/a, pero su piel no’ pone el foco en población infantil y juvenil, personas trabajadoras al aire libre y deportistas en exteriores para llevar la prevención a todos los espacios.
Un cáncer evitable
El cáncer de piel es uno de los tumores más frecuentes y prevenibles que existen y que se produce por el crecimiento anormal y descontrolado de las células cutáneas debido a la radiación UV procedente de la luz solar o de fuentes artificiales. De hecho, más del 80% de los melanomas y hasta el 95% de los carcinomas son causados por la radiación ultravioleta.
Se trata, por tanto, de un tipo de cáncer que se puede prevenir. Además de la radiación solar, la baja percepción del riesgo, la normalización de las quemaduras y el ideal estético del bronceado son barreras que siguen dificultando la reducción de la incidencia.
Campaña de prevención
La Asociación Contra el Cáncer en Bizkaia lanza una campaña de prevención y hace un llamamiento a la población para protegerse del sol este verano. Bajo el lema ‘Está protegido/a, pero su piel no’ pone el foco en población infantil y juvenil, personas trabajadoras al aire libre y deportistas en exteriores para llevar la prevención a todos los espacios. Y no solamente en verano, durante todo el año, ya que entre el 60 y el 65% de la radiación solar anual se recibe fuera de los meses de verano.
Uno de los mensajes centrales de la campaña es que la piel tiene memoria y que el daño solar se acumula a lo largo de toda la vida y cada exposición sin protección deja una huella en las células cutáneas e incrementa el riesgo de desarrollar cáncer.
Los dos tipos de cáncer más frecuentes
Al hablar de cáncer de piel, se distinguen dos tipos principales, el melanoma y el carcinoma cutáneo. El melanoma es menos frecuente, pero más agresivo debido a su capacidad para extenderse por la piel. Los carcinomas cutáneos son los tumores más frecuentes, aunque suelen evolucionar de forma poco agresiva y, en general, tienen buen pronóstico. En ambos casos, el principal factor de riesgo es la exposición solar. Por ello, es fundamental cuidar la piel durante todo el año y no solo durante el periodo estival.
Medidas para protegerse del sol
Tomar el sol con moderación puede tener muchos beneficios para el organismo. Sin embargo, cuando se expone la piel al sol sin protección, la radiación ultravioleta puede causar reacciones alérgicas, quemaduras solares, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.
Por ello, la Asociación recomienda protegerse del sol durante todo el año, incluido los días nublados, evitando las horas de mayor intensidad y buscando la sombra siempre que sea posible.
Además, es recomendable proteger la piel y la cabeza con ropa adecuada, que cubra la mayor parte posible de piel, uso de gorras o sombreros y gafas de sol homologadas con filtros de protección. También es necesario el uso de protector solar.