La comunidad venezolana residente en Euskadi vive con el corazón encogido tras los devastadores terremotos que han sacudido su país. Desde primera hora de la madrugada, los teléfonos no han dejado de sonar con audios, vídeos y mensajes llegados desde Venezuela. «Estamos a la expectativa y con el corazón angustiado», resume Pedro Gil, coordinador de la Plataforma de Venezolanos en Euskadi.
Aunque su propia familia se encuentra fuera de las zonas más afectadas y está a salvo, reconoce que muchos amigos y conocidos no han tenido la misma suerte. «Conocemos casos muy lamentables de personas desaparecidas. Son familiares y amigos de venezolanos que viven aquí y todavía no sabemos qué ha sido de ellos».
Una red de apoyo desde Euskadi
La Plataforma de Venezolanos en Euskadi ya ha comenzado a organizarse para coordinar la ayuda humanitaria. Sin embargo, Pedro Gil explica que todavía es necesario esperar a que la situación se estabilice.
«El aeropuerto de Maiquetía, por donde tendría que entrar gran parte de la ayuda internacional, permanece cerrado. Estamos pendientes de cómo evoluciona todo para poder canalizar la ayuda de la forma más eficaz posible».
Agradecimiento al apoyo internacional
Pedro Gil destaca la rapidez con la que diferentes países e instituciones han reaccionado ante la tragedia. Agradece especialmente el respaldo del Gobierno Vasco, que contactó con la plataforma desde las primeras horas para trasladar su solidaridad y ofrecer colaboración.
También valora el despliegue de ayuda internacional, incluido el envío de equipos especializados como la Unidad Militar de Emergencias (UME), así como el esfuerzo de numerosos países que ya están colaborando en las labores de rescate y asistencia.
«Tememos que las cifras reales sean mucho más altas»
Aunque el balance oficial continúa aumentando, la comunidad venezolana vive con enorme preocupación las informaciones que llegan desde el país.
«Sabemos que las cifras oficiales hablan de cientos de fallecidos, pero todos estamos preparados para noticias mucho peores. Nos llegan informaciones que hablan incluso de miles de víctimas. Ojalá no sea cierto, pero la incertidumbre es enorme».
Noches al aire libre por miedo a nuevas réplicas
Pedro Gil explica que muchos venezolanos están durmiendo fuera de sus casas por temor a que los edificios, ya muy dañados, puedan derrumbarse con nuevas réplicas.
«Nos envían audios y vídeos de personas que pasan la noche en plazas, patios o espacios abiertos. Tienen muchísimo miedo porque saben que todavía puede volver a temblar la tierra».
La solidaridad, clave para la reconstrucción
La Plataforma ya trabaja para organizar iniciativas solidarias junto a las instituciones y las organizaciones humanitarias. El objetivo será canalizar donaciones y ayuda cuando las condiciones logísticas lo permitan.
«Queremos mandar toda nuestra solidaridad y nuestro cariño a quienes están sufriendo esta tragedia. Ahora toca permanecer unidos y ayudar a un país que necesitará apoyo no solo en la emergencia, sino también durante la larga reconstrucción que tiene por delante», concluye Pedro Gil.