Cada San Cristóbal deja historias que van mucho más allá de la carretera. La de Laia, una niña de 11 años de Sopuerta, es una de ellas. Sus padres son camioneros y ella ha crecido entre rutas, áreas de servicio y kilómetros. Este viernes ha compartido su experiencia en El Madrugador de Radio Nervión, donde ha querido felicitar a todos los profesionales del transporte en el día de su patrón.
Laia ha entrado en directo mientras acompañaba a su ama, Nekane, en una jornada de trabajo por Bizkaia. Su madre y su padre, Unai, son camioneros y cada uno conduce su propio camión: «Es súper guay», ha contado. Siempre que puede, Laia acompaña a sus padres en la carretera. Lo que más le gusta es compartir tiempo con ellos y hacer una parada para desayunar durante la ruta. También ha desvelado un detalle muy especial: el camión de su madre se llama «Cachorrita» y el de su padre, «Cachorrito».
Una familia unida por la carretera
La historia de Nekane y Unai también empezó gracias al camión. Ella, natural de Gernika, conoció a Unai cuando él acudía a descargar mercancía a la localidad. Aquel encuentro terminó convirtiéndose en una historia de amor. Durante años trabajaron juntos en un tráiler y recorrieron largas rutas por toda España. Con el nacimiento de sus cuatro hijas, decidieron cambiar su forma de trabajar para poder conciliar la vida familiar.
Cambiar de ruta para estar más cerca
Nekane comenzó a trabajar por su cuenta con un camión más pequeño. Unai hizo lo mismo y ambos dejaron atrás los largos desplazamientos para realizar trayectos más cortos y estar más cerca de casa: «Hay que darle duro a la vida«, resume Nekane al explicar una decisión que les permitió seguir dedicándose al transporte sin renunciar a criar a sus hijas: «Ellas han crecido en la carretera», recuerda.
Mucho más que un trabajo
La llamada de Laia ha sido una de las más emotivas que ha recibido El Madrugador de Radio Nervión con motivo de San Cristóbal, una jornada muy especial para quienes pasan buena parte de su vida al volante. Su historia demuestra que el camión no solo sirve para transportar mercancías. También puede convertirse en el lugar donde nace una familia, se comparten recuerdos y crecen niños que viven la carretera como una segunda casa. Porque, detrás de cada ruta, también hay historias como la de Laia y su familia.