El IED Kunsthal Bilbao celebró ayer por la tarde noche la tercera edición de su Degree Show, una cita que ha convertido un año más el Edificio Papelera en el principal escaparate del talento emergente en diseño de Euskadi.
Más de 300 personas recorrieron la exposición de los 39 Trabajos de Fin de Estudios (TFE) desarrollados por el alumnado de los Grados en Enseñanzas Artísticas Superiores en Diseño de Moda, Producto, Interiores y Gráfico, una edición que ha culminado además la formación de 48 nuevos profesionales del diseño más los y las 24 estudiantes que han finalizado los diversos másteres. El evento volvió a reunir a alumnado, profesorado, empresas, profesionales, instituciones y familias en torno al diseño como herramienta para comprender la realidad y contribuir a transformarla.
El Degree Show se ha consolidado un año más como un punto de encuentro entre la formación superior y el mundo profesional. La programación incluyó la apertura de la exposición al público, un pase dirigido a profesionales del sector y un desfile en la que el alumnado del Grado en Diseño de Moda ha presentado sus colecciones. La jornada favoreció el intercambio entre estudiantes, empresas e instituciones, generando nuevas oportunidades de colaboración y acercando el talento emergente al tejido empresarial.
El resultado de cuatro años de aprendizaje
Entre los asistentes acudieron Gonzalo Olabarria, concejal de Cultura y Gobernanza; y Javier Garcinuño, director general de Bilbao Ekintza. Junto a ellos han participado Riccardo Balbo, director académico del Grupo IED; Stefano Carta, responsable de Redes Académicas y Operaciones del Grupo IED; Eduardo Castañé, director del IED Madrid; además de Gaizka Zuazo, director del IED Kunsthal Bilbao, y Ricardo Ruiz, responsable de Industry Engagement y Relaciones con Empresa del centro. Todos ellos han recorrido la exposición, han conversado con el alumnado sobre sus propuestas y han asistido al desfile que ha puesto el broche final al Degree Show.
Los trabajos presentados este año son el resultado de cuatro años de aprendizaje, investigación y experimentación. Cada uno de ellos nace de una pregunta, de una inquietud o de un reto identificado por el alumnado y se desarrolla mediante un proceso que combina análisis, creatividad, pensamiento crítico y desarrollo técnico. Más allá del resultado final, cada propuesta demuestra que el diseño puede ser una herramienta para generar conocimiento, abrir nuevas perspectivas y ofrecer soluciones a desafíos reales.
«Lejos de entender el diseño como una disciplina vinculada únicamente a la estética o a la funcionalidad, los trabajos presentados exploran cómo la disciplina puede contribuir a fortalecer las comunidades, regenerar espacios urbanos o favorecer una relación más responsable con la tecnología. La investigación, ¿la cultura? y el compromiso con el entorno constituyen el hilo conductor de una edición que vuelve a situar el diseño al servicio de la sociedad», señala Gaizka Zuazo, director del IED Kunsthal Bilbao.