Hay historias que van mucho más allá del deporte. La de Ana Paula Gonçalves es una de ellas. Enfermera desde hace 17 años en la residencia IMQ Igurco Orue de Amorebieta, madre de dos hijos y vecina de Gernika, la portuguesa ha convertido la superación personal en su forma de vida. La próxima semana competirá en los CrossFit Games 2026, el campeonato más importante del mundo de esta disciplina, en la categoría de CrossFit Adaptado.
Nació con una discapacidad y nunca dejó de luchar
Ana Paula nació con una parálisis del plexo braquial derecho, una lesión que limita la movilidad y la fuerza de su brazo. Durante muchos años convivió con la sensación de que había metas que nunca podría alcanzar.
Sin embargo, hace apenas tres años descubrió el CrossFit. Lo que comenzó como un reto para mantenerse en forma terminó transformándose en una auténtica revolución personal. Entrenamiento tras entrenamiento, dejó de ver su discapacidad como un límite para convertirla en parte de su fortaleza.
Un sueño que el dinero le impidió cumplir
Su esfuerzo la llevó el año pasado a clasificarse para los CrossFit Games. Sin embargo, no pudo viajar a Estados Unidos porque no disponía de los recursos económicos necesarios para afrontar los gastos de inscripción, desplazamiento, alojamiento y preparación.
Lejos de rendirse, siguió entrenando y buscando apoyos para no dejar escapar una segunda oportunidad.
Estados Unidos ya espera a Ana Paula
Este año el sueño sí se hará realidad. Gracias al respaldo de personas, empresas y entidades como IMQ Igurco, Ana Paula viajará a San José, en California, donde competirá los días 24, 25 y 26 de julio frente a algunos de los mejores atletas adaptados del mundo.
Su participación supone mucho más que un reto deportivo. Es también un ejemplo de inclusión, perseverancia y capacidad para romper barreras.
La enfermería, su otra gran vocación
Fuera del gimnasio, Ana Paula dedica su vida al cuidado de las personas mayores. Desde 2009 trabaja como enfermera en la residencia IMQ Igurco Orue de Amorebieta, una profesión que define como su verdadera pasión.
En el centro destacan tanto su compromiso profesional como su calidad humana. Sus responsables la consideran una referente dentro de la organización y ponen en valor el trabajo que realiza cada día para cuidar de las personas mayores.
Un ejemplo que trasciende el deporte
La historia de Ana Paula Gonçalves demuestra que la constancia puede abrir puertas que parecían cerradas. Ahora llevará hasta Estados Unidos no solo el nombre de Euskadi y de Portugal, sino también el de miles de personas que cada día luchan por superar sus propios límites. Su presencia en los CrossFit Games 2026 es la recompensa a años de esfuerzo, sacrificio y determinación.