La futura Línea 4 del Metro de Bilbao afronta un nuevo paso administrativo con la publicación de su informe de impacto ambiental. El documento cifra en más de 705.000 metros cúbicos el volumen de tierras que se moverán durante unas obras que podrían comenzar a finales de 2027 y que generarán niveles de ruido superiores a los permitidos en algunos puntos.
6 nuevas estaciones y más de 412 millones de inversión
El nuevo trazado tendrá 6,2 kilómetros y conectará Matiko con Rekalde a través de seis estaciones subterráneas: Deusto-Universidad, Parque, Elíptica, Zabalburu, Irala y Rekalde. Las obras tendrán una duración estimada de seis años y cuentan con un presupuesto de 412 millones de euros.
Durante los trabajos se prevén niveles de ruido de hasta 70 decibelios, entre cinco y seis por encima del límite de 65 establecido para exteriores en zonas residenciales durante el día. Las mayores afecciones se producirán en áreas como las rampas y los accesos a las estaciones. Por ello, el informe plantea suspender temporalmente los objetivos de calidad acústica mientras duren las actuaciones.
El informe también recomienda monitorizar las vibraciones en las zonas más sensibles y establece medidas para controlar el polvo, los residuos y el ruido.
Vegetación y patrimonio, posibles afectados
Las obras implicarán retirar parte de la vegetación existente en parques y jardines y talar árboles y arbustos, principalmente de carácter ornamental. El impacto sobre la vegetación se considera moderado.
En cuanto al patrimonio, no se prevén afecciones directas sobre bienes arquitectónicos protegidos, aunque sí posibles impactos indirectos en algunos puntos del recorrido. Entre ellos se encuentran el entorno del Museo de Bellas Artes, la estación de Zabalburu y zonas por las que discurre el Camino de Santiago.
El informe contempla además medidas de protección y seguimiento ambiental durante las obras para controlar las posibles afecciones y garantizar la conservación del patrimonio.