Han pasado más de tres meses y Berritxu sigue sin aparecer. El popular loro de Donostia, convertido en toda una estrella de las redes sociales por sus conversaciones y ocurrencias junto a su dueña, Josune Nosellas, continúa en paradero desconocido desde el pasado 29 de abril, cuando salió volando de su domicilio en el barrio de Loiola.
Ahora, ante el paso del tiempo y la falta de noticias, Josune ha decidido ofrecer 1.000 euros de recompensa a quien consiga aportar una información que permita localizar a Berritxu. La petición vuelve a poner el foco sobre un caso que mantiene en vilo a numerosos seguidores y vecinos de Donostia.
Berritxu lleva más de tres meses desaparecido
La desaparición se produjo el 29 de abril y, desde entonces, la búsqueda no ha cesado. En los primeros días, familiares, vecinos y seguidores se movilizaron para intentar encontrar al animal, mientras Josune pedía ayuda para localizarlo y avisar de cualquier posible avistamiento.
Berritxu es un yaco gris de cola roja, un loro muy reconocible y especialmente conocido por su capacidad para interactuar con Josune. Sus vídeos en redes sociales le han convertido en uno de los animales más mediáticos de Euskadi y han creado una enorme comunidad pendiente de su historia.
La preocupación aumentó especialmente al comprobar que pasaban los días sin ninguna pista fiable. A mediados de mayo, cuando ya habían transcurrido dos semanas, Josune seguía manteniendo la esperanza y pedía también testimonios de personas que hubieran conseguido recuperar a loros después de largos periodos fuera de casa.
La recompensa busca desbloquear la búsqueda
La nueva recompensa de 1.000 euros pretende dar un nuevo impulso a la búsqueda. La oferta ha sido difundida esta semana y vuelve a llamar a la colaboración ciudadana para conseguir alguna pista que permita saber dónde está Berritxu.
La prioridad es conseguir información fiable sobre un posible avistamiento. La desaparición ha generado durante meses numerosos mensajes en redes sociales, donde los seguidores continúan compartiendo imágenes y avisos con la esperanza de que alguien pueda reconocer al loro.
Josune ya había pedido anteriormente evitar saturar sus canales de comunicación con preguntas sobre el estado de la búsqueda y reservarlos para aquellas informaciones que realmente puedan ayudar a localizar al animal. La propietaria se ha comprometido a comunicar públicamente cualquier novedad positiva.
Berritxu ya desapareció una vez y consiguió volver a casa
La historia de Berritxu tiene además un precedente que explica por qué Josune se resiste a perder la esperanza.
En marzo de 2025, el loro protagonizó otra fuga en Donostia. En aquella ocasión permaneció varios días desaparecido hasta que finalmente fue localizado en un árbol de El Antiguo, a varios kilómetros de su casa de Loiola. Un vecino avisó a Josune y ella consiguió recuperar al animal.
Aquel episodio terminó con final feliz, pero esta segunda desaparición está siendo mucho más larga. Han pasado ya más de tres meses sin noticias de Berritxu, una situación que mantiene la incertidumbre sobre su paradero.
Un loro que se convirtió en fenómeno en Donostia
Berritxu no es un loro desconocido. Su peculiar forma de comunicarse, sus respuestas a Josune y su capacidad para hablar tanto en castellano como en euskera le hicieron convertirse en un auténtico fenómeno en redes sociales.
Durante años, sus vídeos han acumulado miles de seguidores. Berritxu incluso se hizo famoso por cantar canciones y por protagonizar las particulares conversaciones con su dueña, que compartía habitualmente en internet.
Ahora, toda esa comunidad vuelve a mirar hacia Donostia con una misma pregunta: ¿dónde está Berritxu?
Josune mantiene abierta la esperanza de encontrarlo y ha decidido elevar la recompensa hasta los 1.000 euros. Cualquier pista que pueda ayudar a localizar al loro puede ser decisiva para poner fin a una búsqueda que dura ya más de cien días.