Juan Mari Aburto volverá mañana, 15 de agosto, a la plaza situada detrás de la Basílica de Begoña para bailar el aurresku de honor. Será un momento especialmente simbólico para el alcalde de Bilbao, ya que será la última vez que participe en esta tradición como regidor de la Villa.
Tras la Misa Mayor, la plaza de Begoña volverá a convertirse en escenario de uno de los momentos más esperados del Día de la Amatxu. Aburto bailará ante la ciudadanía y rendirá homenaje a Bilbao y a la Virgen de Begoña. El alcalde ha decidido hacerlo pese a las limitaciones físicas que le han acompañado en los últimos años. Sus problemas de cadera, su reciente nueva operación, han puesto en duda hasta el último momento su participación, pero Aburto ha querido intentarlo una vez más.
«¿Y si mañana?»
El propio alcalde ha despejado la incógnita en redes sociales. Ha compartido una imagen en la que aparece ensayando junto a Ramón Bañuelos, el dantzari que desde hace más de tres décadas acompaña a los alcaldes de Bilbao en este momento tan especial. Junto a la fotografía, una pregunta: «¿Y si mañana? Abuztuak 15, Begoñako Basilikan».
Bañuelos ha acompañado también a Aburto desde que asumió la Alcaldía en 2015. El primer año, el regidor reconocía los nervios ante un baile que apenas había practicado. Con el paso del tiempo, el aurresku se ha convertido en una de sus citas más especiales del calendario bilbaíno. La cadera vuelve a poner a prueba al alcalde. En anteriores ocasiones, Aburto ya ha reconocido las dificultades que le plantea la danza por sus problemas físicos. Aun así, ha defendido siempre su intención de mantener esta tradición.
Una tradición recuperada hace 31 años
El aurresku que bailará Aburto tiene detrás una historia que se remonta a 1995. Ese año, el grupo de danzas Beti Jai Alai, de la mano del fallecido dantzari bilbaino Jon Pertika, recuperó esta coreografía tradicional. Pertika y el grupo reconstruyeron la danza y los trajes para recuperar una escena vinculada a la festividad de la Amatxu. Desde entonces, el aurresku del alcalde se ha convertido en un homenaje a Bilbao y a su ciudadanía.
José María Gorordo fue el primer regidor que retomó esta costumbre. Después llegaron Iñaki Azkuna e Ibon Areso. Aburto tomó el relevo en 2015 y, desde entonces, ha mantenido su cita con la Amatxu cada 15 de agosto.
«Hay que mantener vivas las tradiciones»
Para Aburto, el aurresku representa mucho más que un acto protocolario. El alcalde ha defendido en numerosas ocasiones la importancia de conservar las costumbres que forman parte de la identidad de Bilbao. Su primer aurresku como alcalde llegó en 2015. Desde entonces, ha repetido el ritual cada Día de la Amatxu, siempre con la mirada puesta en mantener viva una tradición que considera parte del patrimonio de la Villa.
El aurresku supone un gesto de respeto hacia la ciudadanía y hacia la Amatxu de Begoña. También representa una forma de conectar el presente de Bilbao con una tradición que sus alcaldes han mantenido durante las últimas décadas.
El último baile como alcalde
Mañana, además, el contexto será diferente. Aburto bailará su último aurresku como alcalde de Bilbao. Desde 2015 ha repetido este ritual cada Día de la Amatxu. Ha bailado acompañado por Beti Jai Alai y con Ramón Bañuelos como referencia. También ha superado los nervios del primer año y las dificultades físicas que han condicionado sus últimos bailes. Ahora llega a Begoña con un motivo añadido.
Será su despedida de una de las tradiciones que más ha querido mantener durante sus años al frente del Ayuntamiento. Una última reverencia a la Amatxu. Y, sobre todo, un último aurresku de homenaje a Bilbao y a sus vecinos.