El Comité de Tumores Torácicos de Osakidetza en el Hospital Universitario Basurto ha obtenido la acreditación de excelencia del Grupo Español de Cáncer de Pulmón. El reconocimiento avala su modelo de atención multidisciplinar y convierte al comité en el primero de Euskadi y uno de los dos primeros a nivel estatal en conseguir esta certificación.
Un equipo multidisciplinar de 19 profesionales
El Comité de Tumores Torácicos está formado por 19 profesionales de distintas especialidades de la OSI Bilbao Basurto y de la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces. Participan especialistas de Anatomía Patológica, Neumología, Radiodiagnóstico, Oncología Médica, Oncología Radioterápica, Enfermería Gestora de Casos y Cirugía Torácica, además de personal administrativo. Su función es establecer el mejor tratamiento para cada paciente, valorando de forma conjunta las distintas opciones, como la cirugía, la radioterapia u otros tratamientos.
Durante 2025, el comité evaluó a 500 pacientes: 364 con cáncer de pulmón y otros 136 con diferentes neoplasias torácicas, como tumores pleurales, timomas o metástasis pulmonares.
Una mejor atención
La acreditación reconoce la calidad de los circuitos asistenciales y la coordinación entre las diferentes especialidades. El objetivo es agilizar el proceso desde la sospecha diagnóstica hasta el inicio del tratamiento y garantizar que las decisiones clínicas sean consensuadas.
El modelo también refuerza el trabajo en red entre los hospitales de Osakidetza. En este caso, el comité cuenta con profesionales de Cirugía Torácica de Cruces, donde se centralizan las intervenciones de esta especialidad para toda Bizkaia.
Desde Osakidetza destacan que este sistema permite avanzar en equidad, al aplicar criterios clínicos y científicos comunes con independencia de la puerta de entrada del paciente al sistema sanitario.
Un reconocimiento que impulsa la investigación
Para obtener el sello de excelencia, el comité tuvo que superar una primera fase de autoevaluación y recopilación de evidencias, seguida de una auditoría externa.
La evaluación analizó aspectos estratégicos, operativos y de soporte, como la participación de las distintas especialidades, la periodicidad de las sesiones, el seguimiento de los casos, los tiempos de atención y los recursos disponibles.
La acreditación supone además un reconocimiento al trabajo del equipo y abre nuevas oportunidades para la investigación científica y la colaboración con redes nacionales e internacionales en el ámbito del cáncer de pulmón.