Lo decidió ayer a última hora, no tenía el beneplácito completo para bailar. Aburto tuvo la última palabra y apostó por el sí. El aurresku del día de la Asunción ante Bilbao y la Amatxu es todo un honor para un alcalde y este además ha sido el último para el Aburto regidor de la Villa: Quiero decicárselo al pueblo por estos 12 años de apoyo y quiero pedir que se recupere la política como punto de encuentro».
Así ha sido el gesto de agradecimiento de Aburto con Bilbao.