Las oficinas de viajes de Bizkaia han vuelto a llenarse estos días de pensionistas con una misma ilusión: conseguir una plaza en los viajes del IMSERSO. Desde que comenzó el periodo de reservas en Euskadi, las colas y la espera han sido protagonistas, aunque muchos usuarios también han optado por realizar el trámite por internet.
Entre quienes este año han conseguido finalmente su viaje está María José, una oyente de El Madrugador, que contaba emocionada cómo, después de varios intentos sin éxito, esta vez la suerte se ha puesto de su lado.
“El año pasado no nos tocó nada, así que esta vez estamos muy contentos”, explicaba en antena. Ella y su marido han conseguido una plaza para viajar a Alicante, una escapada que esperan disfrutar después de varios años intentándolo.
“Es cuestión de suerte, este año la cita me la han dado muy pronto”
María José ha hecho toda la gestión por internet y reconoce que esta vez todo ha ido mucho más rápido. “La cita me la han dado muy pronto y he podido hacerlo todo online”, explicaba.
Como muchos otros pensionistas, sabe que conseguir plaza depende en buena parte de la disponibilidad y del orden de reserva, pero también cree que algunos criterios pueden haber favorecido su solicitud. “Mi marido cobra la pensión mínima, así que igual eso ha influido”, comentaba durante la llamada.
Para ella, más allá del destino, lo importante es poder disfrutar de unos días de descanso a un precio asequible.
Hotel, avión y pensión completa por poco más de 600 euros para dos personas
Uno de los grandes atractivos del programa sigue siendo el precio. María José destaca que el viaje que han conseguido incluye transporte en avión, hotel y pensión completa para dos personas por poco más de 600 euros, una cantidad que permite a muchas personas mayores acceder a unas vacaciones que de otra forma serían más difíciles de asumir.
El programa de viajes del IMSERSO vuelve así a movilizar a miles de pensionistas en Euskadi, con destinos de costa, turismo de interior y escapadas pensadas para fomentar un envejecimiento activo y facilitar que las personas mayores puedan seguir viajando y disfrutando de nuevas experiencias.
Un momento esperado por miles de pensionistas
Las imágenes de las colas en Bizkaia reflejan un clásico de cada temporada: pensionistas esperando su turno con la esperanza de conseguir el destino elegido. Para muchos, estos viajes no son solo una oportunidad para hacer turismo, sino también una forma de mantener relaciones sociales, cambiar de rutina y disfrutar de unos días diferentes.
Como resume María José, después de varios años esperando, esta vez la respuesta ha sido la que buscaba: “Nos ha tocado y estamos muy contentos”.