El Covid vuelve poco a poco a hacerse un hueco en las conversaciones diarias en Euskadi. Después del verano, con la vuelta a las rutinas, los colegios, los trabajos y una mayor concentración de personas en espacios cerrados, el coronavirus empieza a mostrar una ligera tendencia al alza, aunque por ahora los datos no apuntan a una situación preocupante.
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha detectado un incremento de la presencia del virus en las últimas semanas, al mismo tiempo que farmacias de distintos puntos de Euskadi reconocen un aumento de personas que acuden a comprar test de antígenos y, en algunos casos, mascarillas. No se habla de una nueva ola como las vividas en años anteriores, pero sí de un repunte que coincide con una sensación que muchas personas están percibiendo: más catarros, más tos, más malestar general y más dudas sobre si detrás de esos síntomas puede estar de nuevo el coronavirus.
Más casos después del verano, aunque lejos de una situación de alarma
Los datos de vigilancia epidemiológica muestran una subida de los casos de Covid en Euskadi. La tasa registrada en Atención Primaria pasó de 1,4 casos por cada 100.000 habitantes a 3,8 casos en la última semana analizada.
También se observa un incremento en la presencia del virus entre pacientes que necesitan atención hospitalaria, aunque los niveles siguen siendo bajos y el sistema sanitario no se encuentra en una situación de presión.
La circulación del coronavirus continúa siendo reducida, pero la tendencia ascendente confirma que el virus sigue presente y que, como ocurre con otros virus respiratorios, vuelve a ganar protagonismo con el cambio de estación.
Las farmacias notan más consultas por test y síntomas respiratorios
El repunte también se está dejando notar en las farmacias vascas. Sin que exista una avalancha de compras, varios profesionales coinciden en que en los últimos días más personas han preguntado por test de Covid o han acudido buscando una respuesta ante síntomas compatibles con una infección respiratoria.
Muchas personas llegan con dudas: dolor de garganta, tos, congestión, cansancio o fiebre leve. Síntomas que hoy pueden confundirse fácilmente con un catarro común o una gripe y que llevan a algunos ciudadanos a hacerse una prueba para saber si tienen coronavirus.
Los farmacéuticos explican que la situación actual poco tiene que ver con los primeros años de la pandemia. La inmunidad acumulada y las nuevas variantes hacen que, en muchos casos, los síntomas sean más leves, pero el virus continúa circulando y puede afectar especialmente a personas vulnerables.
El otoño trae de nuevo la temporada de virus respiratorios
El aumento del Covid llega además en un momento en el que comienzan a crecer las infecciones respiratorias en general. Con la vuelta a las aulas, el regreso a oficinas y la llegada progresiva del frío, es habitual que aumenten los contagios de gripe, resfriados y otros virus.
Desde Osakidetza recuerdan que las medidas básicas siguen siendo importantes: ventilar los espacios cerrados, mantener una buena higiene de manos, cubrirse al toser o estornudar y utilizar mascarilla si se tienen síntomas y se va a estar en contacto con personas especialmente vulnerables.
La recomendación es mantener la calma, pero también prestar atención a los síntomas. El Covid ya no ocupa el mismo lugar que hace unos años, pero sigue formando parte de la realidad sanitaria y, como cada otoño, vuelve a aparecer en nuestro día a día.