El nuevo parking del Ensanche de Bilbao estará operativo a mediados de diciembre, aunque la remodelación de la plaza continuará durante más tiempo. El Ayuntamiento ha presentado una infraestructura que busca mejorar la movilidad en el centro de la ciudad mediante sistemas inteligentes, puntos de recarga eléctrica y nuevos espacios para bicicletas y mercancías.
La instalación dispondrá de cinco plantas de aparcamiento y unas 1.550 plazas, dos de ellas destinadas a residentes. El acceso contará con un sistema de circulación diseñado para agilizar la entrada y salida de vehículos y reducir las esperas y posibles colapsos en el entorno.
El parking incorporará además 23 plazas con puntos de recarga eléctrica en la zona de rotación, así como espacios específicos para bicicletas y un punto de recogida de paquetería. El objetivo es reducir desplazamientos y favorecer alternativas de movilidad más sostenibles.
Entre las principales novedades tecnológicas se encuentra un sistema de cámaras capaz de detectar las plazas libres en tiempo real y orientar a los conductores hasta ellas. También contará con cámaras térmicas para detectar posibles calentamientos en los vehículos y sistemas capaces de identificar movimientos anómalos. Además, las máquinas de pago permitirán localizar la ubicación exacta del vehículo, facilitando la salida del aparcamiento.
Una plaza diseñada para aprovechar las sombras
El diseño de la nueva Plaza del Ensanche ha estudiado los recorridos del sol y las zonas de sombra para crear un espacio mas agradable durante los meses de verano.La plantación de alrededor de 40 árboles de ocho especies diferentes permitirá generar zonas de sombra y reducir la temperatura en los momentos de más calor, convirtiendo la plaza en un refugio climático para la ciudadanía.