La exposición Aldeas, mil años en la tierra, llega a Bizkaiko Arkeologia Museoa, en Bilbao, para revelar cómo surgieron las aldeas medievales entre los siglos VIII y XV. La muestra podrá visitarse hasta mediados de enero.
Esta propuesta, producida por BIBAT, Museo de Arqueología de Araba, nos invita a descubrir, a través de la arqueología, cómo surgieron, evolucionaron y transformaron las aldeas medievales que configuraron el paisaje y la organización territorial de gran parte de Euskadi y Navarra.
Formación de las aldeas medievales
La muestra sitúa el foco en los siglos de formación y consolidación de las aldeas, especialmente entre los siglos VIII y XV, aunque algunos de los yacimientos representados permiten seguir la evolución de estas comunidades a lo largo de buena parte de la Edad Media, llegando a nuestros días como son los casos de Gasteiz o Gorliz.
A través de restos arqueológicos, reconstrucciones y materiales procedentes de diversos enclaves, el público podrá conocer cómo se organizaban estas comunidades, cómo distribuían sus espacios de vida y trabajo, qué actividades económicas desarrollaban y de qué manera fueron transformando el territorio.
El relato expositivo se construye así a partir de yacimientos excavados en distintos territorios, entre ellos Aistra, Bagoeta, Gasteiz, Zaballa y Zornoztegi en Araba; Argiñeta y Gorliz en Bizkaia; Santa María de Zarautz en Gipuzkoa; y Apardués en Navarra.
Presentación en Bizkaia
Para su presentación en Bizkaia se mantiene el planteamiento científico y museográfico de la muestra original, ampliando el discurso con materiales de yacimientos arqueológicos de Bizkaia que enriquecen la visión de conjunto sobre las comunidades rurales medievales.
Entre los ejemplos más relevantes figura el yacimiento de Argiñeta, en Elorrio, donde las excavaciones realizadas por el museo han permitido vincular las conocidas estelas y sepulcros altomedievales con la comunidad que habitó el lugar y reconstruir parte de su evolución desde el siglo VIII.