Un robo con un desenlace insólito esta noche en el Casco Viejo de Bilbao. Un hombre ha entrado en el bar Río Oja, situado en la calle del Perro, con intención de robar, pero ha terminado quedándose dormido en el interior del establecimiento después de beber media botella de orujo y tres latas de cerveza.
El local permanece cerrado por obras de mantenimiento hasta el próximo día 8 y no tenía la alarma conectada. Los vecinos escucharon ruidos durante la noche y, al comprobar que la persiana del establecimiento estaba destrozada, avisaron a la Policía.
Cuando los agentes entraron en el bar se encontraron con una escena inesperada: el presunto ladrón dormía profundamente después de consumir parte de las bebidas que había en el establecimiento. La Policía lo detuvo en el interior del local.
Tercer robo en el mismo establecimiento este año
El Río Oja sufre así su tercer robo en lo que va de año. El último tuvo lugar el pasado 16 de agosto, cuando los autores utilizaron el mismo método: rompieron la persiana para acceder al interior. En aquella ocasión, sin embargo, consiguieron marcharse con el botín, algo más de 300 euros en monedas y cambio.
Además, esta misma noche los ladrones también han entrado en otro bar situado justo enfrente del Río Oja. Dos establecimientos muy próximos han sufrido así nuevos asaltos en una misma noche.
Los robos en establecimientos hosteleros del Casco Viejo preocupan cada vez más a los comerciantes. Según trasladan desde el entorno de los locales, los asaltos de este tipo han aumentado durante los últimos meses y los delincuentes parecen centrar su atención en esta zona de Bilbao.
La cercanía entre los dos establecimientos asaltados esta noche vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad de los negocios del Casco Viejo.