Rafa Martín todavía se recupera de las lesiones que sufrió el pasado lunes durante los altercados en Bilbao tras la fallida visita de Vito Quiles. El bilbaíno intervino cuando, según su testimonio, uno de los jóvenes que participaban en los incidentes comenzó a agredir a un hombre. Al intentar separarlos, recibió un rodillazo en la boca y varios individuos le golpearon cuando cayó al suelo.
En una entrevista en el informativo de Telebilbao, Martín ha reconstruido lo ocurrido y ha explicado las consecuencias físicas de la agresión. Pese a las lesiones, asegura que se encuentra bien y afronta la recuperación con humor: «Lo estoy viviendo como un segundo nacimiento», reconoce.
Una muela partida y tres puntos en la frente
La agresión le provocó una muela partida, tres puntos en la frente y contusiones por distintas partes del cuerpo. Los médicos le recomendaron extremar las precauciones durante las 48 horas posteriores al ataque.
«Para lo que podía haber sido, estoy muy bien», explica Martín, que sufrió la paliza el mismo día de su cumpleaños. El bilbaíno reconoce que nunca había presenciado una violencia semejante en primera persona: «Yo no he visto semejante violencia, ni a mí ni a un tercero, nunca en mi vida en directo».
Intentó frenar la agresión a otro hombre
Los hechos ocurrieron alrededor de las ocho de la tarde. Según relata Martín, salió de casa y encontró varios contenedores de reciclaje volcados, con basura esparcida por la calle. Junto a su novia y otras personas que pasaban por la zona, decidió colocarlos de nuevo en su sitio y recoger los residuos.
Cuando estaban terminando, apareció otro grupo de jóvenes encapuchados y vestidos de negro que, según su testimonio, bajaba desde la plaza de Indautxu. Entre las personas que les increparon se encontraba un hombre que también había ayudado a colocar los contenedores.
La situación se agravó cuando uno de los jóvenes comenzó a agredir a ese hombre. Martín se acercó para intentar separarlos, pero recibió un rodillazo en la boca: «Me enganchó de la nuca y me dio un rodillazo en la boca», recuerda. El golpe le dejó aturdido y terminó en el suelo, donde varios jóvenes comenzaron a darle patadas.
«Me empiezan a dar patadas ahí en el suelo»
Martín calcula que entre 15 y 20 personas pudieron golpearle, aunque reconoce que la rapidez de los acontecimientos le impide precisar cuántas participaron directamente en la agresión.
Mientras permanecía en el suelo, intentó protegerse la cabeza con los brazos. Las patadas le dañaron las manos y también le alcanzaron el cuello.
El bilbaíno describe aquellos momentos como una situación que nunca imaginó vivir. La violencia del ataque le resultó difícil de comprender, especialmente porque, según cuenta, no conocía a quienes le agredieron.
Su novia intervino para protegerlo y se echó encima de él para intentar frenar los golpes. Martín también cree que la reacción de otras personas que presenciaban la escena contribuyó a que los agresores terminaran marchándose. En el vídeo difundido en redes sociales se escucha a varias personas gritar «¡vámonos!» mientras el grupo se aleja.
«No me cabe en la cabeza» esta violencia
Durante la entrevista, Martín reflexiona sobre la juventud de los presuntos agresores. Aunque no pudo identificar a todos, considera que eran muy jóvenes y calcula que algunos tendrían entre 16 y menos de 20 años.
Lo que más le sorprende es la intensidad de la violencia y el hecho de que varias personas golpearan a alguien que ya se encontraba en el suelo: «A un desconocido, a una persona indefensa, tirada en el suelo… no me cabe en la cabeza», afirma.
El bilbaíno también plantea la necesidad de reflexionar sobre el odio y las actitudes violentas entre los jóvenes: «No sé de dónde pueden haber generado ese odio», señala, y considera que la sociedad debería preguntarse qué está llevando a algunos jóvenes a comportarse de esa manera.
«¿Cómo vas a ver que están agrediendo a un hombre y no hacer nada?»
Martín también se refiere a quienes le han llamado héroe por intervenir y a quienes reconocen que no se habrían acercado para defender al hombre. Para él, resultaba difícil quedarse al margen ante una situación así: «¿Cómo vas a ser capaz de ver que están agrediendo a un señor de ochenta y no sé cuántos años delante de ti y no hacer nada?», se pregunta.
El bilbaíno entiende que cada persona puede reaccionar de manera diferente, pero insiste en que no podía permanecer al margen mientras agredían a otra persona.
Tras lo ocurrido, ha sabido que el hombre al que intentó defender también sufrió lesiones, aunque se encuentra bien. Martín todavía no ha podido reunirse con él, pero conoce su situación a través de personas de su entorno.