Sopela y Urduliz ya son oficialmente zonas tensionadas del mercado residencial, tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La medida permitirá a estos dos municipios vizcaínos acogerse a las herramientas previstas en la Ley por el Derecho a la Vivienda para favorecer el acceso a una vivienda asequible. Esta atalogación tendrá una duración inicial de tres años, aunque podrá ampliarse si continúan las circunstancias que justificaron su aprobación.
La declaración de zona tensionada permite aplicar medidas extraordinarias y específicas destinadas a facilitar el acceso a la vivienda en los municipios afectados. Esto responde al incremento de los precios residenciales registrado en ambos municipios. Se acompaña de planes de acción trienales que combinan nuevas promociones, movilización de vivienda vacía, rehabilitación y ayudas al alquiler. Así, en concreto, en Sopela, el precio medio de compraventa aumentó un 28,3 % entre 2019 y 2024, al pasar de 250.115 a 320.798 euros, mientras que en Urduliz el precio medio mensual del alquiler se incrementó un 19,6 % entre 2018 y 2023, desde los 716,3 hasta los 856,9 euros.
Con estas nuevas incorporaciones son ya 21 las localidades vascas declaradas zonas tensionadas. Eso equivale a más del 55% de la población, concretamente, 1.198.000 personas.