Aunque no es el único bulo o fake news que se ha generado entorno a la salud es uno de los más extendidos y peligrosos. El origen de este tipo de mensajes suele estar relacionado con la llamada “dieta alcalina”, basada en la idea de que modificar la acidez del organismo mediante determinados alimentos puede combatir los tumores.
Saludable no es igual a milagroso
Que un alimento sea saludable no significa que pueda utilizarse como tratamiento contra una enfermedad. El Instituto Nacional del Cáncer explica que no existen pruebas de que una dieta, alimento, vitamina, mineral, suplemento o combinación de estos pueda reducir el crecimiento del cáncer, curarlo o evitar que reaparezca.
Los peligros
El problema de estos bulos no está únicamente en que difundan información falsa. También pueden tener consecuencias reales si una persona decide sustituir un tratamiento médico por una pseudoterapia. La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) advierte precisamente del peligro de los productos y terapias contra el cáncer que no cuentan con evidencia científica y recomienda no abandonar nunca el tratamiento oncológico indicado por los profesionales sanitarios.
Desmontando el bulo
Por tanto, no hay evidencia científica que demuestre que el bicarbonato, el limón o su combinación puedan curar el cáncer. El limón puede formar parte de una alimentación saludable y el bicarbonato tiene diferentes usos, pero ninguno de los dos sustituye a un tratamiento oncológico.
Ante cualquier información sobre supuestos remedios milagrosos, la recomendación es sencilla: comprobar quién publica la información, buscar evidencias científicas y consultar con profesionales sanitarios antes de tomar decisiones sobre nuestra salud.